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«¿Qué se valora en los foros de Facebook?».

30 de mayo de 2012

«¿Qué se valora en los foros de Facebook?».

Con los tres años largos que llevo en Facebook, me está viniendo la percepción de los contenidos que se valoran.

Entramos y vamos agregando de amigos a quienes conocemos y sabemos que también usan internet de nuestra vida habitual, que podríamos llamar bien en ingles “amigos outdoor”, de puertas afuera, y luego los que en conversaciones particulares, y por la popularidad de Facebook y las redes sociales, también sale el tema en algún momento u otro, y los agregamos.

Luego agregamos o se nos agregan, los “amigos indoor” de puertas adentro, de aquí mismo, personas con las que hemos simpatizado en algún comentario, en sus publicaciones o las fotos que cuelga, o la cantidad de amigos con los que cuenta para hacernos leer, para leer más cosas.

También descubrimos amigos o conocidos, o rostros conocidos a través de otros perfiles, o los de nuestros amigos. Incluso se nos van presentando a veces a la derecha de nuestra pantalla, personas con las que hemos charlado hace años y que las direcciones de correo electrónico relaciona, y nos los presenta.

El gran éxito de Facebook está en que es una extensión de nuestro pensamiento, de nuestra intimidad, de la cantidad de gente nueva que podemos conocer, o sin más tener cerca aunque no les conozcamos, como si con varita mágica, eso de ir solos por la calle, o no llegar a conocer a nadie, o que nadie nos lea, o nos de la percepción de que existimos, se resolviera de un plumazo.

Profundizando más:

¿Qué se valora en los foros de Facebook?.

Aquí es donde sale la genuína personalidad de cada cual, las virtudes y los defectos. La educación y el respeto, o la desaprensión. La procacidad o la timidez, la cultura o la ignorancia. Esta, la ignorancia, siempre atrevida, como todos sabemos y siempre se ha dicho.

Otras grandes virtudes también salen de respeto, de cariño, de apoyo, de felicitación.

Sale la modestia, o la falsa modestia, que por cierto a veces la modestia en un medio escrito en dónde no se ven los gestos, las expresiones, el tono de las palabras, los silencios, pueden ser interpretados únicamente como eternos silencios. Porque como en radio aficionado o aquellos walkie talkies, si no obtenemos un “recibido” por respuesta, no nos consta siquiera de si lo ha leído, del parecer.

Está el “Me gusta”, o el Compartir, que de por sí es una herramienta bastante locuaz a veces y otras no resulta evidente sin el acompañamiento de un comentario.

Comparándo Facebook con Twitter, en mi opinión, nunca me ha gustado Twitter, es una red social para tontos, con poca cosa que contar, ya que sólo permite dos frases y media, o la mala praxis ortográfica y semántica, para poder acortar, comprimir, y enunciar. Así que por los condicionantes está más cerca de enunciados insultantes, descalificadores y no explicativos y de concordia que se echan de menos en aquella red, y con excesivo o total anonimato.

Por el contrario las herramientas de Facebook son sin límite en cuanto discurso, a asociaciones; incluso el corrector de textos automático es un regalo a la gramática, a los errores, o a los olvidos, al fallo táctil en el teclado, a una mera “dislexia táctil”,  y que siempre en mayor o menor medida todos arrastramos. Y sobre todo la verdadera identidad en la mayoría de los casos, que nos acerca más y nos hace más humanos y sociables.

En cuanto a los contenidos, se valoran más los que también son públicamente más populares, la política, los chistes, y luego lo contenidos superficiales, igual que en la misma calle.

Contenidos más complejos, de más compromiso intelectual o de requerida lectura forman parte de una minoría, al igual que los libros, los análisis, o en los que se requiere unos mínimos.

Si bien Facebook es un gran foro, lo que más cuesta es identificar nuestros posibles amigos futuribles, los que nos van a perseverar en el tiempo. Como la vida misma.

Facebook también lo usamos para promocionarnos. Nuestras virtudes, nuestros artículos, nuestros negocios, nuestras vivencias y habilidades, nuestras fiestas y acontecimientos.

Otros sencillamente lo usan como herramienta de marketing, cuelgan su artículo, o su negocio, y son como fantasmas que ni contestan, ni ponen más que esta boca es mía, por aquello de que no les pillen en un dislate, más que porque les pillen en un no saber. Y que con la excusa de evitar enemigos y desbarajustes, nos utilizan para ser leídos y comentados. Es la figura de la primadonna tardía, que ni llega antes, ni se anticipa, solo enuncia y da fe, o poca fe.

Finalmente, y también como en la misma calle, como en la misma vida, los hay que interpretan mal, que hasta dan por suyos los razonamientos para comentarlos, que hasta en artículos y la misma televisión les ves enunciando, enunciado que reconoces como propios, y que al final dices; bueno mientras sea por el bien de todos y por el de España, está bien.

Pero si la propiedad privada es más fácil de legislar, la intelectual es más difícil, y lo bueno que tiene Facebook es que es como un registro notarial, con enunciado, fecha y hora, que dan fe de quien puso el huevo.

Que no queremos nada, no vivimos de aquello, solo un poco de tacto y educación, pero el que coge evidentemente no avisa, y como me recordaba el otro día mi amiga Begoña, a Tesla no se le reconoció, porque fue Edison el que se dedicaba a hacer patentes, y este mundo suele ser más de los negocios que de la espiritualidad.

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3 comentarios
  1. fernando navarro permalink

    Buen articulo e interesantes reflexiones.

  2. Milagros Jiménez permalink

    ¡Buen artículo! Yo añadiría además todos esos que están aquí porque un día se registraron, pero no hacen uso de la herramienta, bien por desconocer bien cómo funciona, por falta de tiempo o porque no les gusta sin más. Y sobre todos a los que utilizan este medio como puro divertimento, echando mano a varios perfiles, creyéndose dioses para enredar y desenredar. A estos últimos se les olvida que sus propias mentiras acaban por explotarle en sus propias narices. Facebook tiene muchos defectos y muchas virtudes, tal y como has destacado en este artículo. Pero hay una que yo añadiría: es una vida a la que acceden los que por cualquier razón no pueden tener otra

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