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“El goteo premeditado para la relajación de toda oposición española”.

10 de julio de 2012

“El goteo premeditado para la relajación de toda oposición española”.

España recibirá de momento 30.000 millones de euros este mes.

O sea como la UE había anunciado aquello del goteo.

Ni 60.000 que decía que sería una de las demandas y que coincide sólo con lo que necesita Bankia, Caixa Nova y Caixa Catalunya.

Ni los 100.000 que globalmente y sin saber a qué cuentas respondían, luego dijeron que previendo los imponderables.

Ni los 500.000, que éstos ya era para el conjunto de lo que puede necesitar toda la banca, o sea que el aún había más agujero.

De la otra parte, de la de Bruselas, recuerda a aquello de la guerra psicológica que nos dijeron que iba a hacer en Libia además de las de misiles.

Es decir, que cada misil iba a costar carísimo, iba a ser un gran negocio para su fabricantes, pero también habría rédito en la parte psicológica de la contra información y de la confusión.

Asistimos a lo mismo con “el goteo” del rescate que ojalá no llegase nunca; ya que sería la única manera de quitarnos los 300.000 políticos y quedarnos con los otros 100.000, y parte de la presión del “goteo” va por ahí.

Nos dijeron a España, que debíamos escribir una carta solicitando el dinero y así lo hicimos,  !que humillación!. No hubo tal carta en el rescate de 1 millón de euros a la banca francesa hace unos años cuando entre la bonanza ni se pasó por el hecho, ni la hubo tampoco en el de la banca alemana, por lo mismo, y porque como sabemos son la máquina que tira de todo.

Decía lo de ojalá no llegase el rescate porque España no es un país de remedios fáciles sino del rigor y mano dura, y en Europa lo saben, y nosotros lo sabemos, que nadie quiere mover un dedo por la supresión del grueso de los políticos y del gasto público no necesario, es decir en sus gastos de tarjetas, de ayudas al no sé qué, de coches oficiales, de nuevos miles de kilómetros de vía, para luego decirnos que ya no valen, que ahora son para las nuevas rutas navieras europeas.

En Europa no se fían ni se deben de fiar de los políticos españoles. Donde dije digo, digo Diego. Así somos. Y que lo diga un camarero o  un político que te cambia la ensaladilla por ensalada de verano porque la primera se le ha terminado, porque se la ha puesto antes a la mesa de al lado porque le parece que le darán más propina, pues cuela quizás, pero que el cambiazo se lo hagas a la misma cúpula política y banquera europea que se da cuenta de la jugada de que nuestros políticos “no quieren cambiar nada” de lo estructural, como si nada hubiera pasado, como si 5 millones de parados, ahora le llaman 4 millones tal cual, como sin tener un plan de crecimiento, tan solo el de Keynes de las infraestructuras que no les ha colado en Bruselas porque antes eran autopistas, y aeropuertos, ahora ferrocarril y mañana vías marítimas y con la imaginación española al otro pueden ser vías al espacio.

Nos conocen.

Y por otra parte también es cierto que se quieren quedar con lo que queda de España.

Con la banca ya lo han hecho, creo que sólo queda un Banco puramente español, el Sabadell, y el Pastor. Los demás ya son todos de Black Rock, y de Founds Research y Canque Suisse, es decir que los americanos y los chinos que participan estas sociedades. Y ahora quieren presionar para hacerlo con el resto de empresas a las que entrar por tres duros, es decir 30.000 millones de euros que calcula Rajoy que cuesta vender empresas productivas como Navantia, Loterías del Estado, Aena, Enagas (¿desde cuándo es improductiva la energía?, etc, al contrario son altamente rentables.

El goteo como digo es extraordinario para los tiburones extranjeros.

Conocen al político español, mejor dicho, lo tienen comprado nada más entrar. Y a sus órdenes, les dejarán estar a todos aunque no valgan para nada, con ello no nos haría falta la ayuda, sólo quitarnos el gasto. Pero no. Hay que entrar en alerta máxima económica, en el stress bancario famoso que se inventaron para impulsar la prima de riesgo y con ello cultivar el miedo de los españoles de los que logren que digan un sí muy claro con la cabeza a la intervención de los mercados de nuestra economía productiva, y de un rescate que no nos solucionada nada, al contrario, nos hace más dependientes y agravados.

Trabajar para España cuando en realidad trabajas para el extranjero es muy malo, eso se llama traición, y lo conocimos en economía con la venta en países de Sudamérica y Africa, de sus reservas, de su tejido productivo a corporaciones extranjeras que a cambio de un dinero se quedaban con el gran dinero.

Lo más fácil para lograr los objetivos es contar con la ignorancia de la gente, y sobre todo con el miedo, con la confusión, con el desasosiego. Funciona como la vaselina, entra todo lo que se meta. Y ahora nos están metiendo la apropiación indebida de las empresas públicas y privadas españolas productivas. Y lo más grave es o la ignorancia de los periodistas especializados, que apoyan los pasos de sus políticos como degollados corderos.

No saldremos.

Porque nada quieren cambiar. Solo a nosotros, a la gente, para que demos todo por nada.

 

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