Skip to content

“Un buen pensamiento para todos”..

27 de julio de 2012

“Un buen pensamiento para todos”.

Como se decía antes, hay gente viajada, es decir que ha viajado y aprendido en sus viajes.

Otros nada, sólo en su ciudad, pueblo o alrededores. Si, aún hay mucha gente que no ha viajado.

Gente que habla idiomas.

Gente que el suyo lo habla muy mal, no saben ni expresarse.

Hay gente que con todas las ventajas o desventajas encuentras que el bienestar está en el nivel de satisfacción, y ha de ser alto por tan poco. Esos son los realizados, como diría el no viajado, el que no habla idiomas, el que no habla ni bien el suyo, esos son los felices.

Sé por qué, y esta noche quiero rendir recuerdo y homenaje a todas las millones de personas anónimas que no son nadie para los que piensan que son algo, y que son personas que en estos tiempos tienen una gran confusión. No entienden lo que ocurre. Ni siquiera van a ser protagonistas de nada y quizás ni testigos de algo, pero están en mi corazón.

A este mundo venimos sin nada y lo abandonamos sin nada.

Pero si hay algo que arrastramos de una vida a otra, y es la sensación de ser personas y de que hemos cumplido bien con lo que la providencia nos ha ido entregando, incluso cumplido muy mal porque no había ni el conocimiento, ni la visión, ni la inteligencia de saber qué hacer con la vida de uno y menos con la de los demás.

En un momento en el que hay tantos desgraciados no protagonistas de nada, y que sin embargo protagonizan la incertidumbre, la preocupación, el deseo de que todo de alguna manera mágica o celestial se arregle quiero expresar que hay gente que piensa en los anónimos, en los que no cuentan, en los que nunca saldrán de su pueblo ni hablan idiomas, ni saben qué hacer con su vida y menos con la de los demás.

Que yo sepa, hay en el cristianismo y en el budismo, esa idea de qué si haces algo en un sentido, estás moviendo la energía en ese sentido, y sea de acción, pensamiento o deseo, este movimiento se realiza en donde ha sido requerido.

Las palabras que nadie dice, las que nadie comunica, las de las soledad, o las del estar bien acompañado, pero en el alma y con el alma buscando, esas palabras, se las infundo para que como comportamiento abducido tengan la inspiración necesaria para mover esas cosas que rodean su vida y que permiten a su vez que se muevan las de los demás en una cadena imparable.

Hasta para los enemigos cae el deseo de la inspiración, hasta el más abyecto y rehusado a creer, llega a creer que algo siempre, se puede mover y cambiar.

Hemos construido el mundo del aislamiento, de la cooperación por interés, de dar algo a cambio de algo; un aburrimiento en definitiva para cualquier mente algo pensada, y también para el reflejo sencillo de alguien que sin comprender algo, le quede el reflejo de quizás todo se puede volver diferente.

From → Uncategorized

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: