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“¿Cómo podríamos salir el euro y vivir mejor?”.

28 de julio de 2012

http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/05/19/salir-del-euro-implicaciones-de-una-muerte-lenta-y-segura–7035/

Respondiendo a buenas razones de Daniel Lacalle, de Cotizalia, con otras buenas razones.

¿Cómo podríamos salir el euro y vivir mejor?

1-      Recortando el 80% de los políticos que se lograría suprimiendo CCAA. Ayuntamientos, gran parte del Congreso y cerrando el Senado.

2-      Dice que España no es rica en materias primas. Hay ahora mismo en España  compañías extranjeras explotando minas de cobre, uranio en Extremadura, oro en Galicia, y hasta haciendo prospecciones de petróleo en los olvidados yacimientos de Burgos, al igual que el nuevo yacimiento petrolífero en roca bituminosa de Vitoria.

De todas formas se puede considerar el turismo y todas las empresas de ocio por desarrollar, como una fuente de materias primas.

Con la peseta y la respectiva capacidad de devaluación, lograríamos ofertas irresistibles para el turismo, tratamientos de salud, belleza y “cuidado de la tercera edad internacional huyendo de climas fríos y a los que se ha de ofertar un intercambio por propiedad de vivienda o liquidez”, una de las principales industrias del inminente futuro, que evidentemente van asociadas al mayor desarrollo de la gastronomía y hostelería.

3-      El pago de la deuda es negociable. Ahora precisamente no lo es porque estamos dentro del euro y sus estructuras, pero una vez fuera podríamos.

Lo que está claro es que estando dentro no la podemos pagar. Con el despilfarro y el progresivo endeudamiento a través de bonos y deuda soberana, y ahora el rescate, nos hemos endeudado en euros, y con el rescate aún nos endeudaremos más y en euros, que son más caros, sin un tejido industrial que hemos perdido para poderla devolver.

La única productividad entre comillas, que no lo es, es la de las multinacionales españolas con mayoría accionarial extranjera, que tan sólo pagan como SICAV un 1% de IVA, impuestos indirectos tan pobres que no interesa a España su presencia y continuidad, y sí suprimir los beneficios de las SICAV  equiparando su cotización a la de las demás empresas. De esta forma no interesará a los mayoritarios accionistas extranjeros estilo Black Rock, la presencia en la mayoría de las multinacionales y empresas del IBEX españolas. Una recaudación del 18% salvaría el déficit de la balanza de pagos, que ahora mismo está descompensada, aumentando el verdadero concepto de la exportación a través de la justa recaudación; y por otra parte, con la peseta sería difícil de importar, porque sería más caro, con lo cual se potenciaría la manufacturación española, y la creación de nuevo de las industrias que desaparecieron por la entrada del euro llevadas y contratadas en otros países y la imposibilidad de competitividad.

Así, sí que tendríamos una balanza de pagos equilibrada, y no como ahora deficitaria con un euro que encarece todo lo que producimos por poco que sea, mermado por no poder competir en pesetas.

Con la peseta, las inversiones privadas extranjeras y de pequeñas y medianas  corporaciones serían inmediatas por los bajos costes de mantenimiento y a su vez la revitalización de las exportaciones a precios interesantes en pesetas.

4-      Recuperación de la producción agrícola perdida en las cuotas a la UE y que ha arruinado a los ganaderos y agricultores, inyectándoles ayudas que ahora han terminado o mermado. No se puede aceptar no trabajar y vivir de subvenciones que fomentan el desanimo, la vagancia, y la falta de visión de futuro limitado por las normativas. El único proyecto detrás de la reducción de estas producciones era llevarnos a la precaria situación en la que estamos ahora de falta de tejido industrial y productivo que nos hace dependientes de ayudas de fondos de cohesión y estructurales de la UE, pero que facilita a las corporaciones multinacionales extranjeras, la fácil penetración  en la compra de lo que queda de bienes, y producción a bajo precio, o de saldo. Es una maniobra fácil de percibir para quien tenga una mínima ilustración, y que sólo ha beneficiado al dejar hacer de los partidos tutelados por estos grupos.

5-      No se puede comparar la deuda de países iberoamericanos poseedores de cantidad de materias primas con España. Sencillamente porque no tienen una cultura secular del trabajo y de la producción como tenemos en España. Es un discurso facilón y demagógico que convence al populismo pero no es real. En Iberoamérica tienen petróleo y muchas materias primas, pero no tienen conocimientos, estructura de producción y sobre todo cultura del trabajo y profesionalización que sí tenemos en España.

6-      Continuar en el euro y seguir esperando ayudas, rescates, compra de bonos o de deuda, es en definitiva suicidarnos como país. Tan sólo tendremos el nombre de España (marca España) y la bandera. Nada más. Seremos como Argentina en el concepto de que nada será nuestro y tampoco lo podremos devolver nunca. Darle a un enfermo más medicina euro que no le cura, ni le va a curar es matarlo.

7-      La deuda como todo siempre es negociable si se desarrolla un proyecto de recuperación propia y no ajena, y si se revitaliza la fuerza de trabajo de los españoles que paulatinamente hemos visto crecer este proyecto de multiculturalidad premeditado para degradar la capacidad de trabajo interna que compite agresivamente por una mano de obra barata y no cualificada. Bajando el nivel de nuestros servicios.

Quizás con la desesperanza, y medios de comunicación machacando la fácil y buena vida con la que se ha logrado mermar la capacidad de esfuerzo y aumentado el desinterés de los españoles nativos dopados y adormecidos, en pro de la incursión en España del desempleo, el endeudamiento, la falta de barreras y control arancelario, que evidentemente nos llevan a importar y tener servicios no mantenidos por españoles, sino multiculturales.

8-      El paro y la hiperinflación la da el euro, no la peseta. La peseta en el pasado demostró que terminó con la inflación con la flotabilidad y un crecimiento paulatino y sostenible, sin pretensiones pero con objetivos. Mientras que ahora es con pretensiones y sin objetivos.

Ahora con la próxima paridad del euro con el dólar será más fácil exportar, pero cuando ya todo sea propiedad de corporaciones extranjeras que tan sólo pagan un 1% de impuestos por ser SIVAC y sin embargo sigan manteniéndose las importaciones que nos ahogan en pro de la industria alemana, francesa, inglesa y americana que nos venden todos sus productos industriales, y por su puesto los manufactureros que ahora se han llevado afuera, y ni los producimos, cortamos, o elaboramos en España pero sí los compramos importados, hasta los call center en Chile, o cadenas de montajes en Polonia por ejemplo. Aplicar una normativa proteccionista en ese sentido en el mercado español para España no estaría de más.

9-      Tenemos cáncer, lo tenemos que cortar, ser más patriotas, aislarnos de lo exterior y defender lo nuestro; y quienes no lo hagan ya sabemos para quienes trabajan.

10-   El  PIB negativo, y el mantenimiento de la inflación del pasado de hace cuarenta años, ha vuelto al presente con el euro, sólo que antes había sólo inflación y algo de deuda; y ahora añadida una enorme e incomparable deuda en euros, que en el pasado reciente tan sólo no se vio por los fondos de cohesión, las subvenciones, y el crédito fácil que solo nos hizo ser la tienda de los demás países.

Se podría aplicar el abaratamiento de las tarifas eléctricas, telefónicas, de gas y de agua que sólo son para pagar la adquisición de turbinas y paneles solares millonarios americanos y alemanes, y el pago a los accionistas extranjeros, con ese IVA del 1%, que pasando como los demás a un 18 ó 23%, nos bajarían la inflación y aumentaría la riqueza por ahorro en los hogares.

Y si pudiéramos producir nuestras propias turbinas, y paneles, y controlar los beneficios de las  telefónicas, un gas más barato al no estar participado por corporaciones, y obtener más impuestos que repercuten directamente en las arcas del Estado subiríamos sin duda nuestro PIB.

11-   Ayer mirando la magnífica y perfecta apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, pensé lo que da de sí no estar en el euro, ser independiente de las intermediaciones europeas, y a su vez tener productividad industrial propia, y lo más importante, que les dejamos vivir de intermediarios en todas nuestras grandes operaciones, comisionistas, nuestros reguladores banqueros, y comisarios de intermediación de compra venta en grandes empresas y bienes. Si eso lo hiciéramos nosotros tendríamos un PIB enorme.

12-   Los 2 ó 3 trillones que nos costaría salirnos del euro habrían de negociarse con la garantía y aval de bienes raíces como lo hizo con China los Estados Unidos con Hillary Clinton, que además sólo se ejecutarían si lo hiciéramos tremendamente mal.

Con una productividad absoluta propia, y la limitación natural por la peseta de las importaciones, y la reconstrucción del tejido industrial, agrícola y ganadero, para el auto abastecimiento como hace muchos años: podríamos.

Antes vivíamos sin estar en el euro, y no había tanta deuda que nos ha proporcionado justamente el euro, el gran opiáceo.

13-   Hay que volver a tener un Banco nacional, como lo fue Argentaria, o el Exterior, y que se nutra de una parte de la producción,  dedicado a dar créditos contando con un eficiente e implacable e insobornable gabinete de estudio de proyectos y viabilidad, que regule la viabilidad por estudio de mercado que nunca hacen o saben hacer los particulares para los negocios necesarios de industria y servicios, pero que si lo hacen los bancos para sí mismos estos estudios; y que ayude igualmente a absorber y replantear los negocios que no funcionan por exceso de oferta, falta de demanda, o falta de profesionalidad. Lejos de ser una medida intervencionista, es una medida de protección por una productividad inteligente. Tómese como ejemplo el no permitir abrir 100.000 bares como ha en Barcelona y otras tantas tiendas de ropa, que sin demanda suficiente están abocadas a cerrar pro no haber tenido un estudio de zona, de cantidad por densidad, de consumo, de situación y especialización. Y así mismo una posible recolocación a gente con otra mejor idea y profesionalidad, mirando incluso otras alternativas de negocio por zona necesarios, en lugar de jugársela todos a ver que pasa, y luego no poder devolver los créditos.

Un Banco que se arriesgue bajo estudio exhaustivo y con un gabinete de cobertura nacional y presencia internacional, a dar créditos a unos ciudadanos muy creativos y capaces que han perdido sus avalistas porque todos estamos arruinados, y que sea un Estado fiador, cooperante, y medidor de los riesgos privados. Esta implicación aumentaría el éxito de las concesiones y sus proyectos asistidos.

14-    Un serio planteamiento de la búsqueda de ideas, y otro el de la erradicación del enchufismo que facilita la pasividad, el absentismo, la falta de competitividad y la ausencia de ideas para desarrollar.

Hace años viví con una conocida directora de multinacional que me decía: Enchufismo hay en todas partes, pero es que en España, todo es enchufe, familia y política. En Inglaterra o Estados Unidos o Alemania, países en los que he vivido y conozco bien, se prima la capacidad, las ideas, el conocimiento sobre todo. En España eso no existe.

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