Skip to content

“Hacerse una foto con un coche”.

21 de noviembre de 2012

 

“Hacerse una foto con un coche”.
Es una pregunta que siempre nos hemos hecho con nuestro coche o con otro que nos gusta. El cómo colocarnos, el cómo lucirse, y lucir el coche.
La respuesta va en la misma pregunta.
Nos hemos de colocar de forma que luzca el coche, pero que no dejemos de lucir nosotros mismos.
Hay varias recetas. Desde luego trabajando más la postura, y no parecer un bacalao colgado al lado del coche.
Tampoco hacer parecer que el coche es nuestro si no lo es, porque se nota y sólo queda el bacalao puesto al lado del coche desmerecido.
Y si es nuestro o no, la foto ha de ser de nosotros, pensando en nosotros. ¿Por qué?, porque sea lo que sea una bella máquina, en un primer plano siempre triunfa la persona.
Otra cosa es que sea un plano muy general y nuestra presencia sea un mero acompañamiento en el cual se potencia la escena de la máquina.
Así pues, hacerse una foto con un coche debe marcarse en concentrarse en una foto de nosotros, con una incisión en nuestro rostro, o en nuestro aspecto. De esta forma el coche siempre sale, porque la luz del coche siempre será la misma que calibremos con el diafragma y el obturador aunque sean automáticas. en cambio nosotros variamos cada segundo con la expresión.
Siempre es mejor un plano sangrado, que ensalce nuestra persona y el impacto del coche, que un plano demasiado general que difumine un coche que quizás ya es bien conocido, o se puede encontrar en el catálogo de la empresa que difuminar todo.
Adjunto esta foto del Lord Lichfield con una modelo fantástica con un coche fantástico, en donde se ha sangrado los márgenes para resaltar precisamente el conjunto.

Y otras de Steve Mcqueen quien demuestra que ya fotografiarse dentro del coche no es posar sino sencillamente mirar, o no mirar a cámara, pero en este caso de no estar dentro, no posando nunca, porque entonces se es parte de la máquina y es todo una pieza.

From → Uncategorized

2 comentarios
  1. Me ha encantado este post, la verdad es que siempre que voy a concentraciones de vehículos antiguos parezco un bacalao. Tomo nota para que no vuelva a pasar.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: