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“El arte, su precio y su justificación”.

26 de noviembre de 2012

La otra es porque siempre ha sido un privilegio de diferenciación de la élite y los más privilegiados. Una obra de arte no se necesita como otros consumibles, no es fundamental como la alimentación, sin embargo es un complemento distintivo sin dudas como alimento del alma que diferencia una clase de personas que pueden pensar más en ser algo más que meros consumidores de necesidades básicas y significa añadido un lujo no sólo material, sino intelectual. Exista o no un cultivo intelectual en la persona que adquiere arte, el hecho de hacerlo le llena de un halo de interés por el algo más de la vida. Un interés trascendental pro las preguntas existencialistas que todos nos hacemos alguna vez, pero que no todo el mundo está dispuesto a seguir con la pregunta y cerrar con respuestas básicas.
Así pues un comprador de arte es un extra.
Hya que tener en cuenta que personajes de toda la historia como monarcas y nobles hacía acopio de obras de arte, en gran parte por la inexistencia de la fotografía, como forma de retrato, y paisajes o batallas. Y también más en la actualidad potenciado por los más poderosos como un sello de poder, de un extra que nadie más puede a ciertos niveles de precio y a su vez por ese halo del que decíamos antes de trascendentalismo.
La familia Rockefeller fue una de las más importantes en el impulso privado al arte como lo fue Peggy Guggemheim, o la otra inversión en los más hermosos jardines de la familia Rothschild, como en viñedos, los más selectos.
A un nivel menor pero también enorme hay una no tan larga lista de coleccionistas a quienes han funcionado bien sus negocios y solo el arte les da el halo más allá de la ambición por el dinero y el poder.
Hace falta pensar que en el caso de los artistas y galeristas, los preciso van acorde también con la trayectoria del artista que se puede fabricar a base de las mejores exposiciones posibles en los mejore lugares galerías, museos y colecciones privadas del mundo. Y que sin embargo son muy difíciles de conseguir porque el proceso de selección, los contactos y la suerte son multifacéticas.
El enorme precio de las obras viene también avalado por los enormes costes de organización, publicidad, almacenamiento especial en lugares especiales de humedad y temperatura, seguridad y transporte, y por supuesto los recursos humanos que van desde el personal de atención, custodia, la dirección, los críticos, la publicidad costosísima y las ferias, congresos, y exposiciones a los que se acuda, sin tener eso en cuenta los gastos propios del artista en sus gastos de manutención, estudio de trabajo, los caros materiales desde los óleos hasta los lienzos u otros materiales, la cantidad de horas empleadas muchas veces para sacar un par de obras aunque los haya más prolíficos, pero en las exposiciones tampoco se vende todo y el precio de una sola obra muchas veces permite la continuidad del artista, de su galería y de la razón de existir de los museos.

http://www.abc.es/cultura/arte/20121126/abci-winehouse-national-portrait-gallery-201211261326.html

http://www.marlenedumas.nl/

 

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