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“Lincoln versión Spielberg”.

21 de enero de 2013

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“Lincoln versión Spielberg”.

Si das un discurso aplaudido en el que metas mentiras entre verdades,  las mentiras las convertirás en verdades a los ojos del gran público.

Esto es la versión cinematográfica de Lincoln del director Steven Spielberg.

Una película de culto sionista, llena de mentiras que ahora veremos.

Insiste en cinco puntos la herencia genética judía del presidente Lincoln.

La primera, cuando cuenta como se ahorcaron dos de sus peluqueros que decía en broma que era desesperados por su pelo rizado y duro.

La segunda, su mujer demostrando el poder sobre el presidente y sus decisiones, tanto familiares, como políticas. Algo impensable en 1860 en una sociedad blanca occidental y machista. A diferencia de la cultura judía en la que la mujer tiene justo ese papel decisorio.

La tercera, al acabar la guerra paseando en su carroza, dice a su mujer que debieran de hacer un largo viaje, cuyo destino final será Jerusalén.

La cuarta, al final de la película cuando ya aparece (sacrificado), asesinado, aparece dando un discurso entre un montón de asistentes. Entre el público corriente de blancos y algunos negros, a su izquierda, aparece un rabino con su sombrero de ala ancha como aprobando sus palabras.

La quinta, en esa misma escena se ve un vaso medio lleno de cerveza, en un discurso en el que procede agua. La razón es una reivindicación religiosa de la negación del agua y el vino como parte de la negación judía del mesías cristiano, Jesús, y sus símbolos el agua y el vino.

Conviene recordar que usan la kábala llena de símbolos y signos que para ellos son fundamentales como parte de la firma visual.

La película está bien hecha pero pesan tanto las mentiras que se hace insufrible.

Aparecen la treceava, 13ª enmienda, la de la abolición de la esclavitud  como el motivo de la guerra de secesión en los Estados Unidos, que el mismo congresista republicano Stevens marcaba en que no era una reforma para la igualdad de los negros con los blancos, sino la igualdad respecto a la ley, motivo que el sionismo siempre ha tergiversado, mintiendo a la historia, cuando en realidad el motivo de la guerra de secesión está en estos puntos:

Uno, la exigencia del Imperio británico de que Estados Unidos pagase su deuda en oro, en lugar del dólar fiduciario y no cambiable en los mercados londinenses de moneda de los Rothschild, a su vez banqueros del Imperio británico.

Dos, ante la negativa de Lincoln a pagar la deuda en oro, del que Estados Unidos no produce, ni tiene, y negarle la posibilidad de  pagarla en plata, que sí tienen, el arbitraje de precios del algodón en el mercado mundial, arbitrado por los Rothschild como en la actualidad (desde el mes de diciembre además controlan el NYSE, la totalidad del control de precios de las commodities), cayó de forma que no había posibilidad de colocar los fardos producidos de algodón en el sur de los Estados Unidos, con lo cual se sumirían en una depresión y el hambre, que les llevaría a la lógica guerra con el norte a los que tampoco podían pagar sus compras de importaciones y desencadenarían el conflicto.

Tres, el fin de tal presión no era tanto el cobro de la deuda, sino el poder volver los Rothschild a instalar de nuevo su banca en suelo americano, que fue sacada por su anterior presidente Andrew Jhonson que sacó el primer dólar fiduciario con un banco central americano que no han vuelto a tener hasta la actualidad, sino una Reserva -federal propiedad de las ocho familias sionistas, principalmente de los Rothschild, Rockefeller y JP Morgan.

Cuatro, Lincoln que era republicano junto con su partido defendían la abolición de la esclavitud, frente a los demócratas y sudistas que la querían derogar, pero veamos el motivo de estas posiciones.

Acompañando a este propósito de enmienda por parte de los republicanos, no dispuestos a pagar la deuda al imperio británico, más que al final cuando el mismo Lincoln envía a un oligarca americano ajenos al Congreso a negociar con los sudistas la paz y las condiciones que luego se van viendo cuales son:

1. La confiscación de tierras por parte de los republicanos en todos los estados. ¿Por qué?,-en el sur todo eran latifundios enormes propiedad de unos pocos. Y el motivo de la abolición de la esclavitud junto con la expropiación daría como resultado dos cosas unidas, que los esclavos que solo trabajaban por la comida que ellos mismos tenían que cultivar, pasarían a ser libres para cobrar dinero que ingresarían en los bancos y moverían el dinero y el crédito, y dos, que con la expropiación se lograrían cultivos y explotaciones ganaderas y agrarias con mano de obra negra “libre” que trabajaría muy barato, pero directamente todas las operaciones reportarían a la banca que con los latifundios, no.

Esa era y no otra, la fórmula de Lincoln para pagar la deuda que el Imperio británico y el sionismo le imponían, además de hacerse con las finanzas americanas.

Spielberg demuestra ser un antiamericano, y un prosionista, negando a su pueblo de nacimiento y protección su verdadera historia, negándola y ocultándola una vez más en la historia escrita por el sionismo para ocultar su expolio de las finanzas norteamericanas y mundiales.

Spielberg una vez más ve sufragadas sus películas por productoras de capital sionista, que ahora quieren lavar la cara al presidente Obama que ha sustituido al secretario  de defensa Leon Panetta, ultracatólico, y de apoyo pro sionista nombrando a uno nuevo proislamista, como no tardó en declararse antes de su nombramiento, y sus intenciones.

Obama es un engendro MK ULtra como lo fue Bill Clinton, un presidente controlado y trabajado a niveles de control mental y del proyecto monarca para el nuevo orden mundial. De esta forma, tenemos a un presidente Obama de confesión musulmana, que antes fue cristiano, y su madre judía. Y sobre todo un grado 33 en la masonería en la que se introdujeron estas familias en el siglo XVIII. Un lío que solo se puede entender desde el proyecto Monarca.

Se descubrió que el primer intento de asesinato de Lincoln fue realizado por un pistolero contratado y pagado por la banca británica, como él mismo, ebrio, confesó públicamente más adelante.

Este encargo a Spielberg de hacer una película, digamos que no viene a cuento en un momento así, y sobre todo con el enfoque encubridor de la verdad del control sionista sobre la banca americana desde tiempos de Lincoln, en un momento en el que Obama, metido en la presidencia con el apoyo del poder sionista americano y británico, no puede obtener más fabricado por la autorización del también sionista director de la Reserva Federal, Bernanke.

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