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“Vivimos momentos críticos pero también históricos”.

4 de febrero de 2013

Somos testigos de un momento de la historia único.

Hace unos años nuestras incertidumbres iban en la senda del rumbo de nuestra privacidad, del día a día de nuestras relaciones sociales, de nuestra proyección hacia el futuro, y también por qué no, de dudas existenciales, preguntas de, del dónde venimos y a dónde vamos.

Ahora, el rumbo de nuestros pensamientos ha cambiado, el devenir de los acontecimientos sociales y del desarrollo del futuro se ha cambiado por una preocupación y duda sobre “el sistema”, ya no es nuestra vida social o privada la protagonista, sino la comprensión y el intentar adivinar en qué sendas derivará un sistema que ha expirado, cuyo modelo ya no sirve después de una era industrial, de un trabajo basado en el sudor y el esfuerzo, por uno más intelectual, de pensamiento, de dividendos que ya no vienen, de pensiones en el hilo del umbral de la inseguridad, de una posición en la cadena en que ya no sabemos si somos prescindibles o imprescindibles, y por supuesto, de una opacidad y engaño en el manejo de las finanzas de los bancos centrales y de los estados que a su vez se han desintegrado y difuminado en la masa de bloques americano, europeo, asiático, sudamericano, ruso o africano, musulmán o cristiano, sionista o budista, taoísta o animista.

“La élite financiera” y controladora de “la gubernamental” se ha hecho con el control de los acontecimientos y decisiones, pero al mismo tiempo ellos han perdido el control.

Es cierto que tienen miles de personas a su servicio, calculando todas las posibilidades en cada momento, contexto, y derivadas. Y que sean los mejores al final no es tan claro, si nos han llevado a un túnel de difícil salida, incluso, si ellos la hubieran meticulosamente premeditado.

Pero es evidente que tienen esas miles de personas especialistas en asuntos de toda índole, sobre todo geopolítico y geoeconómico de cada país, haciendo sus mejores hipótesis de posibles panoramas mundiales.

Y millones de agente en inteligencia de todos los países pagados con fondos públicos pero trabajando para sus deseos privados en definitiva, habiendo  roto la independencia del sistema por el secuestro de éste.

También es cierto que la complejidad, numerosidad y grandiosidad de todo ello les viene grande, y que su poder se vuelve disoluto en un mundo en el que no pueden controlar todo y en consecuencia, decidir con acierto, incluso para sus propios intereses.

En el horizonte, el Nuevo Orden Mundial, NWO, que sí tienen previsto desde el histórico masón Albert Pike, que calculó ya la primera, y segunda guerra mundial, así como la tercera, más que como predicciones, como marcaje de decisiones, y que por el momento, van cumpliéndose todos sus escrutinios, sencillamente porque ellos los dirigen y deciden, con sociedades secretas, masonas e illuminatis que llevan desde el siglo XIII con la Gran Logia de Escocia, y ya antes con la Orden de Caballeros Templarios,  y antes con las sociedades judías estudiosas y seguidora de la kábala que han determinado el pronunciamiento en la mayoría de los acontecimientos, organizando los pactos, arreglos y objetivos de toda una sociedad a la que han hilvanado al punto de secuestrar toda decisión independiente.

La incógnita es, si esta vez van a poder o no, y si se decidirán o no, a la tercera guerra mundial, y el plan de eugenesia a través de virus, o guerras locales que tienen calculadas.

Hay un hándicap, y es que nunca como ahora, la sociedad, y las personas, gracias a internet y la interconectividad hemos dispuesto de tanta información y capacidad de conocimiento y en consecuencia de reacción, como si de una macro conciencia se tratase.

Por eso somos  espectadores de una respuesta nueva ante repetidas actitudes de destrucción-construcción. Lo único que han sabido hacer la élite para impedir nuestra evolución en exceso y arrebatarles su poder sobre la masa, para disfrutar de su poder y dictaminar nuestros designios, sin ninguna evolución sustancial del comportamiento humano, más allá de la tecnología, a su vez secuestrada en su desarrollo, para el mantenimiento de una dependencia hacia ellos.

Veremos si el ser humano no hemos aprendido nada, y si seguimos sujetos a las decisiones de una élite arcaica, caduca y repetitiva.

 

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