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“Monetizar las materias primas, el final del camino”.

21 de febrero de 2013

En principio, estoy de acuerdo con Ron Paul en no aceptar la “monetización de la deuda”, que produce que el gobierno endeude al banco central y en consecuencia al estado.
Que no quiera ayudar a Europa es una postura política, pero creo que lo hace en un contexto de no endeudarse más de lo que ya están, y en ese sentido y por su país es aceptable.
Que quiera basar su moneda en patrón oro en lugar de fiduciaria es aceptable, aunque ya sabemos que Usa no tiene oro, solo plata, con lo cual no podrían hacerlo.
En realidad la razón más importante es si no apoya la Ley Glass and Steagall, como bien defiende Lyndon Larouche, que es la que de verdad supondría la partición de los fondos no especulativos protegidos de una economía no basada en la productividad, sino en los juegos financieros. Imprimir papel solo estaría bien, primero, si la moneda no entra en los mercados intercambiarios, que es lo que definitivamente la debilita por la especulación, que aun con la Glass Steagall en marcha produciría especulación.
Otra cosa sería aceptar que imprimir papel estuviera basado exclusivamente en la productividad, en lugar como ahora de las decisiones de un mercado financiero no basado en nada, más que la necesidad de dar confianza al dinero electrónico sin control, ni transparencia. La propuesta de Ron Paul más importante es la eliminación de la Reserva Federal de la élite y sustituirla por un banco auténticamente nacional y no privado como lo es ahora, pero evidentemente con la Glass Steagal en marcha. Cosa que a su vez creo que Ron-Paul, podría aceptar, si comprende como nosotros el alcance de la Ley Glass Steagall.
Soy partidario de aunar esfuerzos con quien comprende de base la independencia de las naciones estado, y su soberanía, ahora dependiente de la unidad de los mercados. Considero que desde que en este enero, en que los Rothschild se han hecho con el 70% del NYSE, y a su vez ya tienen el control de precios de las commodities desde la City de Londres, y sus stock markets nos van a llevar a que van a controlar los precios de las materias primas aun más, y va a producir el mismo efecto que la “monetización de la deuda”, y es monetizar las materias primas. Esto se convertirá en una hipérbole inasumible por los estados, que sin embargo reportará aun más fortuna y control a estas familias.
De nuevo volvemos a la necesidad perentoria de una banca ética, que ilegitime la especulación, sobre todo sin la opción y garantía de una banca ética. En muchos tratados sobre economía liberal se defiende la importancia impulsora de la especulación, como forma de estímulo directo del movimiento de capitales, y si bien es cierto que lo hace, para su misma supervivencia, deben de apoyar una Glass Steagall que garantice la independencia y seguridad no especulativa de los principales fondos.
Recordemos que el principio de creación y durante muchísimos años de la no especulación en las Cajas de Ahorro, fue una garantía de crecimiento sostenible, antes de que la banca se infiltrara, infiltrando políticos en ellas. Modelos como este hay que recuperarlos. Animo a Ron Paul a que se plantee la Glass Steagall, que quizás no ha comprendido en toda su dimensión.

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