Skip to content

“Despedida de Benedicto XVI”.

28 de febrero de 2013

Imagen

Soy creyente y rezo.
Me sobra el boato de esta parte de la élite de la Iglesia apócrifa e irredenta que mancha el nombre de Jesucristo.
Ni ejemplo, ni posicionamiento.
La institución con los pobres ya no está, no basta con Cáritas, con las donaciones públicas; no se alzan contra los deshaucios, más que meras palabras, no se alzan contra le élite porque son parte de ella- El Club de Roma- instaurador del Club Bilderberg.
Sus palabras tampoco son secundadas por sus hechos.
Un Vaticano lavadora de dinero negro y sucio y en connivencia con el Imperio británico.
Es el fin de sus tiempos, de su propia decadencia, y es el renacimiento de una nueva fe más intensa, que no la suya, sino la de cualquiera que inocentemente venere  a la trinidad.

San Ignacio de Loyola al llegar a la cuevas de Collbató en Manresa, se desprendió de sus ropas y pertenencias, se puso una tela de saco bien pertrechada y se dedicó a escribir sus ejercicios espirituales. Benedicto XVI llegó al Vaticano y se pertrechó de boato, y ahora se lo lleva en corte y desfile de vehículos y gloria terrenal para escribir cualquier apostasía hereje.

Se llamará “Santidad (2)”.

Cristo dijo: <<Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el cristo (ungido); y a muchos engañarán…Porque se levantarán falsos cristos (ungidos), y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos>> (Mt. 24: 4, 5; 24)

http://www.nytimes.com/imagepages/2013/03/01/world/europe/01pope2.html?smid=tw-nytimes

 

From → Uncategorized

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: