Skip to content

“La dicotomía es una estrategia del NWO”.

16 de marzo de 2013

La dicotomía es una estrategia del NWO y también nuestra.

El handicap.

Además de por naturaleza, el ser humano es alguien que teje socialmente vínculos y apoyos hacia cosas concretas.
Nos hacemos socios de un club deportivo, creyentes de una fe religiosa, de un partido o posición política, nos hacemos fan de un cantante, nos hacemos creyentes de nuestra región, de nuestro país, nos hacemos creyentes de nuestras relaciones de amistad y de compromiso, nos hace creer en el sistema, en la seguridad social, en un futuro mejor, y seguro.
“Seguro” y “futuro”, son palabras que les entusiasman.
Detrás de todas estas construcciones, está nuestra ilusión, nuestra fe, nuestros ideales, nuestro trabajo, y nuestra dedicación.
De repente llega un sistema dentro del mismo sistema al que hemos aceptado y apoyado, que nos va tocando uno a uno, todos los temas en los que nos hemos volcado. Por otra parte descubrimos también que con la evolución de las cosas la gente, los grupos sociales y las cosas cambian y se transforman; y aquello en lo que habíamos creído y por lo que habíamos trabajado y soñado, lo vemos deshacerse bajo nuestros pies.
Si algo tiene el Nuevo Orden Mundial, es relativizar todo, dejar que todo deje de ser concreto, para ser abstracto y dudoso, para deshacer nuestra propia identidad y así hacernos permeables a sus objetivos colonizadores de mentes y sociedades enteras.
De hecho durante siglos, han desarrollado cosas perecederas en las que debíamos confiar para luego irnos quitándolas.
Es difícil saber que sigue siendo confiable y que no. Pero lo más fácil es demostrarnos que en lo creíamos, no es como creíamos.
Si bien la vida en sí misma tiene mucho de esta realidad, acelerar estos procesos naturales en todo lo que quisimos imaginar y creer como estable, es primordial para el NWO.
¿Qué se puede hacer?:
Desde luego desarrollar una percepción ágil y elástica. Sin despreciar los conceptos que llegamos a amar, y amándolos, pero siendo capaces de ser críticos y autocríticos con todo aquello que van cambiando como la vida misma.
De la misma manera que no puedes ver a tus hijos de la misma manera, de niños que de adultos, tampoco podemos mantener una postura rígida en la observación de los acontecimientos, de las asociaciones y de las pertenencias.
Si ellos mutan, nosotros también podemos hacerlo. Si ellos no mutan, y toca, también podemos mutar nosotros.
Podremos conservar siempre las referencias y la historia de lo que algo fue, de como y el por qué decidimos hacernos partícipes de algo que con los años se transformó en un hijo irreconocible.
Nuestro juicio con criterio elevado por el esfuerzo de la información y de la reflexión es un gran aliado, siempre y cuando haya sido realmente activo, porque si apenas a mudado, habremos quedado por detrás de los acontecimientos, y seremos obsoletamente pensantes y actuales con los paradigmas que vayan llegando.

From → Uncategorized

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: