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¿Por qué la élite permitieron la Ley Glass Steagall 66 años?.

11 de mayo de 2013

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Hay algo inquietante. 
Aun habiéndose implementado la Glass Steagall en 1933 con Roosveelt, Preston Bush (abuelo de George), Chase Manhattan, y Standard Oil de Rockefeller, se dieron prisa en financiar todas las insurgencia para ir a la guerra.
Mi pregunta es si pudiera suceder lo mismo ahora.
Si logrando implementar de nuevo la Glass Steagall, que sería una solución para separar los fondos especulativos financieros de los de la economía real, no sería impedimento para que estas familias vuelvan a poner en marcha como ya lo están haciendo de movimientos crecientes y ánimos secesionistas que aboquen de nuevo a sus guerras programadas para seguir controlando.
Después de la crisis del 29, similar a la situación actual con la gente sin empleo, y sin recursos, poco importaba dejar implementar la Glass Steagall, pues el sistema está agotado y quebrado, y el mismo sistema especulativo no tiene posibles inversores, ni privados, ni institucionales y menos los estados.
Ahora de nuevo, quizás se logre la implementación de la Ley, pero ya han puesto en marcha lso mecanismos para nuevas confrontaciones, y sobre todo con nuevas estrategias como atentados y ataques que les han funcionado, como el World Trade Center, el 11-M en Atocha-Madrid, Metro de Londres, Boston, Waco, y otros tantos sucesos en lso que no sólo salen impunes por el control total que tienen sobre la justicia y los gobiernos, y las principales personas influyentes, sino en lograr verdaderamente sus objetivos, con el conocimiento de las reacciones de la gente desesperada, las urnas y las acciones que con técnicas sociológicas de comportamiento social, logran todo lo que se proponen. 
Desde alguien emprendedor, no puedo obviar que su ventaja es enorme, y que cualquier mecanismo que haya de respuesta, probablemente haya sido puesto también por ellos.
Les funcionó desde EEUU financiar al gobierno ruso de Kerensky para llegar a la revolución rusa con el manifiesto comunista que dió paso a la revolución soviética marxista leninista que acabó con Stalin en el poder con el mayor genocidio de la historia, e igualmente y paralelamente desde EEUU financiaron a Hitler, y a Mussolini, yendo en paralelo financiando al gobierno de los EEUU para poder ir a la guerra.
Les salió igualmente bien financiando a Napoleón y a Wellington, y lo han seguido y siguen haciendo, financiando y apoyando a las posturas oficialistas y las insurgencias.
Del batiburrillo y el chocolate espeso logran la depresión y la destrucción, para volver a repetir sus sistema. 
A la Glass Steagall la permitieron funcionar un número de años muy curioso, 66 años desde 1933 a 1999. Era lógico que lo permitieran por la sencilla razón de que las economías estaban quebradas después de la primera guerra mundial también creada por ellos (ya que no existían rivalidades importantes manifiestas), pero era la manera de que los gobiernos se empeñasen en la producción, compra y deuda de armamento con la banca. La Glass Steagall efectivamente permitió salir del progreso, pero la permitieron sencillamente, o quizás la inventaron ellos mismos, porque era la única forma de volver a crear riqueza y crecimiento, para volver a expoliar. Y de otra parte porque dejaba muy evidente si no la hubieran permitido que tenían que permitirlo si querían que los estados les pudieran pagar los créditos dados para la guerra que durante más de treinta años se estuvieron pagando.
Ellos crean el problema y crean las aparentes soluciones. 
Acción-Reacción. Descartes siempre.

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2 comentarios
  1. Rothschild: el mayor estafador de la historia. permalink

    La familia o grupo Rothschild, tuvo su origen en la mayor estafa jamás concebida y perpetrada por persona alguna

    Para empezar, os daré una sinopsis de la genealogía de esta familia, judíos afincados en Alemania en el siglo XVIII, que, astutamente, “perdieron” su nombre familiar judío, por el patronímico Rothschild, que en alemán de la época, significa escudo rojo.

    En 1743 Amschel Moses Bauer se establece en Fráncfort del Meno, Alemania, y abre una tienda de cambista, o sea, comerciar con el dinero de los demás.
    En la puerta de su tienda coloca el escudo de la ciudad que la gente conocía como Escudo Rojo, en alemán: Red Shield, o Rothschild en la lengua de la época

    En 1760, su hijo Mayer Amschel, ya cambia su nombre familiar por Rothschild (Mayer Amschel Rothschild), tomado como patronímico de la familia desde entonces

    En 1798 Nathan Mayer Rothschild, su nieto se instala en Mánchester, Inglaterra, como comerciante textil, y en 1809, se traslada a Londres, donde inicia una gran actividad bancaria, llegando a ser el banquero que financiaba a la corona británica.

    En esas fechas, la corona británica estaba acudiendo a solicitar préstamos y financiación para llevar a cabo su guerra con Napoleón, que tras unos años de confinamiento en la isla de Santa Elena, consiguió escaparse y reunir a sus partidarios para conseguir volver a proclamarse Emperador

    Llegamos a Junio de 1815, en donde se presenta la batalla de Waterloo. Británicos, holandeses y germanos, comandados por el Duque Wellington, van a defender a Bélgica que estaba siendo invadida por Napoleón.
    Las guerras han sido siempre, y siguen siéndolo hoy en dia, uno de los mejores negocios para los grandes capitalistas

    Nathan Mayer Rothschild, obviamente, lo sabía, e ideó el más astuto de los planes para sacar la mayor tajada posible de la situación

    Unos historiadores dicen que él mismo se fue al lugar de la batalla, y otros dicen que mandó a varias personas de su total confianza como observadores. Yo me decanto por la segunda opción, ya que estar en los campos de Waterloo, en los momentos de la batalla, implicaba un riesgo físico bastante importante, y Nathan era cualquier cosa menos estúpido.

    La batalla duró tres días, del 15 al 18 de Junio de 1815, y cuando los observadores de Rothschild estuvieron seguros del resultado, de que Napoleón había sido vencido, salieron como alma que lleva el diablo hacia Londres para llevar la noticia a Rothschild.

    La noticia le llegó a Rothschild 15 horas antes de que llegaran las noticias oficiales a Londres sobre el resultado de la batalla

    Los testaferros de Rothschild se presentaron en La Bolsa para vender a cualquier precio, todas las acciones que éste tenía.

    La Bolsa interpretó, según había previsto Rothschild, que éste tenía noticias de la batalla y que quería huir de Londres, lo que hizo que en La Bolsa cundiese el mayor de los pánicos bursátiles jamás conocido.

    Cuando todo el mundo puso sus acciones a la venta, por unos precios tan ridículos que convertían a un millonario en un pobre de solemnidad, Nathan Mayer Rothschild comenzó a comprar todo lo comprable, y en unas pocas horas se hizo “legalmente” el amo absoluto de Gran Bretaña y su Imperio, así como de gran parte de las empresas de los países aliados que se cotizaban en Londres

    Cuando, unas horas después, llegó la gran noticia del triunfo de los aliados sobre Napoleón, el cabreo general, incluso el de la Corona Británica, fue descomunal, pero absolutamente nadie pudo hace nada, ya que todas las operaciones de compra que se llevaron a cabo, estaban legalmente documentadas, aunque fraudulentamente.

    A partir de ese momento, Las Bolsas Comerciales, se han constituido y establecido para engañar a los incautos, hacerles perder lo que tienen e ir construyendo otros bloques de fortuna descomunales, con los que controlar, no solo el comercio, sino a los demás Bancos, a cualquier Institución e incluso a los gobiernos de cualquier país del Mundo

    Y aquí es donde hay que posicionarse. Aquí es donde hay que “mojarse”, y definir a Las Bolsas como al enemigo público nº 1 de cualquier sociedad que pretenda ser la dueña de su propio destino

    Al igual que hay muchos estamentos políticos que no sirven nada, más que para causar gasto al Estado, y de los que se puede prescindir totalmente, sin que nadie los eche en falta, podemos prescindir de Las Bolsas Comerciales para nuestras transacciones comerciales

    Cerrar Las Bolsas no implica, bajo ningún concepto, quitarle nada a nadie. El que tenga dinero invertido en acciones de cualquier Empresa, seguirá siendo dueño de esas acciones, pero tendrá que entenderse directamente con esa Empresa para recoger sus ahorros al final del año fiscal. Podrá comprar y vender sus acciones, pero a través de la propia Empresa o con fedatarios públicos, y no en una Bolsa, en donde está sujeto a las especulaciones y a los rumores, normalmente maliciosos, para hacerle perder su dinero, que, obviamente, se queda otro.

    Evitaríamos negocios, que se configuran con el único objetivo de robar a los incautos que se creen que hay un tipo con una idea maravillosa, que desciende del Rey Midas y que convierte en oro todo lo que toca.

    Las Bolsas son las únicas responsables de nuestra actual situación de caos y miseria económica

    Lo dedico con toda mi alma a los que yo llamo jóvenes, y a los padres y abuelos que, como yo, hemos visto esa llamarada de valentía para cambiar el sistema capitalista salvaje, por otro más racional y en que cada uno podamos, por fin, ser dueños de nuestros propios destinos.

  2. Triple A permalink

    A los millones de seres humanos que han perdido sus casas, su trabajo y sus ahorros por culpa de la crisis económica. Que sepan que ellos no son los culpables y que no vivieron por encima de sus posibilidades

    Así empieza mi libro Triple A. Está dedicado a las víctimas. Con ese nombre se conoció hace décadas a los miembros de un grupo terrorista en Argentina que provocó cientos de muertes entre quienes aspiraban a un mundo mejor. Pues bien, la AAA es la nota máxima que pusieron a los productos financieros los analistas de las agencias de calificación durante años, asesinando así, también, a quienes querían vivir en ese mundo. Hoy sabemos que el 93 % de esas notas eran exageradas y falsas, pero al ponerlas lograban enriquecer a muchos que especulaban con dinero y viviendas. Ellos fueron parte fundamental en que se desatara la crisis económica que empezó en 2008. Ahora, el gobierno de los Estados Unidos ha demandado a una de las tres principales agencias de calificación, Standard & Poor’s. El terremoto provocado por el anuncio ha causado el desplome de las acciones en bolsa de la empresa y un reguero de informaciones a nivel mundial. Puede ser un punto de inflexión. La agencia de calificación ha respondido diciendo que no se equivocaron con intención y que todas las acusaciones contra ellos son falsas. Pero la verdad es la verdad. En mi libro, en donde analizo el papel de estas agencias y mil otros datos sobre la crisis económica, expongo los correos electrónicos de algunos de los analistas encargados de poner AAA a los paquetes financieros que provocaron la burbuja: “Hagamos que seamos más ricos mientras esta castillo de naipes no se derrumba”. Es una sentencia que demuestra que sabían qué estaban haciendo, y para qué. Ahora, el gobierno de los EE.UU. pide en los tribunales 5.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Aunque es sólo la punta del iceberg, pues, como digo en mi trabajo, esas acciones provocaron eso, que mucha gente lo perdiera todo o casi todo

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