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“Matrix, el deporte y el eclipse del despertar”.

27 de mayo de 2013

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Cinco son los anillos olímpicos que son envueltos por la misma laureada de la ONU,

Signos satánicos.

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“Matrix, el deporte y el eclipse del despertar”.

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Durante años asistes estupefacto al enigma de la atracción por los acontecimientos deportivos.

Enigma que se rebela con el tiempo y la comprensión de que detrás de ese influjo está la negación al despertar.

En todas las culturas encontramos los encuentros deportivos o pruebas que determinan la graduación de superioridad e inferioridad, dependiendo del resultado.

Puede ser desde una prueba de caza, una carrera, una partida de cartas,  una prueba de esfuerzo o a una prueba deportiva.

Lleva años el comprender como toda la sociedad se somete al rigor del ganador y del perdedor.

Y el hecho de no acatar un vencedor y un ganador supone de por sí un sacrilegio social, tan profundo como lo pudo ser el religioso en sus épocas más tremendas que comenzaron en el siglo XII con la inquisición y los sacrificios humanos a la postre, como prueba de los designios humanos, si no se acataban los religiosos dictaminados por hombres, que no por Dios, al menos en esta vida, que en otras pues ya lo veremos cuando toque.

Esto de isofacto me lleva a pensar en la imposición del sistema de ganador y perdedor, así como de todas las escalas intermedias dentro de la pirámide que supone el éxito o el fracaso, y el lograr más o menos subir o bajar de grado.

¿Y en qué pienso cuando evidencio que esta clasificación relega el presente, futuro, y pasado de las personas?: Pienso en el gran invento de matrix para que no haya un Despertar.

Ahondemos:

Cuando me he referido al pasado, lo he tenido muy en cuenta al ser consciente de lo que la sociedad exige ya de cuna, por el dónde has nacido, en qué lugar has nacido y en qué familia y entorno has nacido, crecido y te has educado.

Estas circunscripciones metodológicas ya intrínsecas en el sistema totalmente aceptado por la inmensa mayoría, determina la imposibilidad del Despertar.

Todo lo que hagas y hagamos como barrio, como pueblo, como país, como sociedad, estará circunscrito a todos estos conceptos tejidos desde el pasado.

El sistema creado como tal es perfecto sin duda, si lo que se busca es que sea muy difícil y para una mayoría prácticamente imposible, crecer y destacar en algo. Porque siempre su entorno, ya determinado, le supondrá una losa enormemente pesada con la que tiene que andar desplazando toda su vida si quiere demostrar cualquier cosa que fuere que quisiera aportar, haya descubierto, incluir o excluir.

El mismo sistema está contra el individuo, contra la persona como ente autóctona e independiente, y con el derecho al libre albedrío, y por el contrario, lo somete de por vida a especulaciones y contextos de los que no saldrá.

Si bien por gusto, por orgullo, por compartir compendios, uno libremente elige un contexto; así como lo elige y se incorpora a un grupo, a su grupo, así como incluso o no, su familia, su puesto de trabajo su función social, pues se puede sentir realizado, sin por ello estar renegando definitivamente a todo lo que suponga un descubrimiento y aportación personal a sí mismo y a la humanidad, que se va negando en la medida que acepta lo gregario e impuesto o admitido como forma de conducta, pensamiento y futuro que de nuevo le hará remarcar y remitirse al pasado por ente propio y por contexto colectivo.

Grecia, Roma, e Inglaterra

De allí vienen principalmente todas las estructuras contemporáneas de la competición y el escalafón, la estructura piramidal.

Si bien ya de Egipto, Babilonia, y Mesopotamia, arrastramos la pirámide social, es con los deportes y Juegos Olímpicos desde Grecia, pero sobre todo desde Roma e Inglaterra, a dónde se trasladan e inventan todo un sistema de castas, grados y fundamentos piramidales que determinan el éxito, el fracaso, y toda la graduación de posiciones intermedias.

Desde los Juegos Olímpicos de la Grecia antigua, reconocidos como patrón del deporte contemporáneo, se reglamentan y aceptan toda clase de competiciones, y no solo eso, sino que se trasladan a todo esfuerzo de las personas y de una sociedad al completo en la medición de sus logros.

Aparentemente suena bien, y permite a la matrix festejar o vilipendiar, a los ganadores y a los perdedores.

Bien mirado es un sistema destructivo, no constructivo de la persona, que al final redunda en millones de aportaciones de millones de personas a que una sociedad nunca sea libre, sino por el contrario esté sometida al crucigrama y el entramado matrix que marca permanentemente cualquier aportación, opinión, pensamiento, trabajo y esfuerzo.

Un sistema de competición tan admitido en pruebas, y sobre todo reglamentado y regulado, impide cualquier resurgimiento de cualquier otra cosa, que no se adapte a estos patrones ya constituídos con sus normas particulares en cada tema de la sociedad.

Se puede decir que la reglamentación, y la competición llevan directamente al conductismo social.

Y suponen el mayor enemigo del Despertar.

Es imposible que haya un despertar colectivo con estos parámetros que miden lo superior y lo inferior en base a unas pruebas de logros cartesianos, y socráticos, así como egipcios, babilonios y mesopotámicos.

Da qué pensar, que quien inventó e impuso todo esto, era muy consciente de que sería una herramienta casi imposible de desestigmatizar.

Quizás tenemos que pensar en los annunakis como inventores de este sistema que nunca nos dejaría Despertar.

En Inglaterra, se acabaron de desarrollar todas las normas de los juegos más exitosos que todos conocemos.

Algo muy coincidente con el espíritu colonizador que a su vez se basa en los mismos principios de asunción de la superioridad y catalogación de lo que es o no es inferior.

Todas las hazañas y conquistas de los pueblos, se basan en los principios de asumir que quien conquista, coloniza o evangeliza otros pueblos, es superior.

¿Cómo si no se iba a sostener la idea del derecho a la conquista?.

¿Es intrínseco en el ser humano con genes annunakis, o además es aprendido y estimulado desde el invento de la competición?.

La competición no solo arrasa con aquellos que no desean competir, sino con los que compiten y “fracasan”, dicho suavemente, pierden.

Quizás ahora que hemos demostrado durante milenios, lo que supone competir, y degradar e incluso machacar a los otros que pierden, podamos plantearnos otros sistemas que por de pronto en una “extinta competición” supondrían la posibilidad inmediata de Despertar.

Los más aristotélicos, o des-cartesianos, que enterraron por lo mismo a Sócrates y a Platón o a Leibniz, saldrán rápidamente a decir que justamente la competición es el estímulo de todas las cualidades innatas en las personas y la colectividad.

Cosa que no es cierta cuando como prueba tenemos todos los resultados de desastres, guerras, frustraciones, imposiciones y escalas piramidales de superiores e inferiores que pesan como losas y evidencian que desde que se nace , se nace marcado por el estigma del contexto que nos hayan atribuído.

El Despertar está íntimamente ligado, al dejar atrás la competición.

Los matrix seguirán diciendo, ¿cómo explicas entonces el éxito del fútbol o los deportes de masas?.

Sencillamente como decía Milan Kundera, es el espíritu del “mass media”, del matrix, o del gregarismo como ya se conocía el gregarismo en la misma sociedad egipcia. Es decir que había una conciencia, aunque no consciencia compartida y generalizada de que matrix era la clave para la dominación de toda una sociedad y sus individuos.

Por ello toda referencia a la individuación, a la independencia de las personas respecto al sistema y al crecimiento personal, quedan gravemente tildados de conspiración contra el sistema si no se eligen las vías a su vez ya categorizadas para el desarrollo y cumplimiento de las personas en su ansia de crecimiento.

Es decir, que se aceptará que se quiera crecer, y prosperar en un contexto de una religión admitida, de una práctica admitida y sobre todo regulada, y lo que no sea así, será encasillado entre comillas o directamente excluído como amenaza para el tejido del sistema.

El Despertar

El Despertar va asociado a l independencia de la matrix.

Y para ello se requiere la independencia de las personas sobre el sistema establecido, porque ha sido establecido en la competencia.

Conocemos cantidad de casos a nuestro alrededor, e incluso nosotros mismos, que no solo no hemos sido reconocidos en un campo o tema, o sin más en nuestro propio estilo, si no hemos podido superar todos los protocolos, y regulaciones del sistema de la competencia que es el que impera desde hace más de dos mil años d. de c. , y al menos dos mil años a. de c.

Se puede constatar en cualquier piedra de la antigüedad en que se confirman escalas, castas, reyes y súbditos, ricos y pobres, favorecidos y desfavorecidos en mayor o menor grado dependiendo siempre de la regulación, reglamentación y competición en el sistema social.

Se preguntará el matrix, ¿y para qué quiero despertar si estoy fenomenal con mi partido y con mi birra?.

Matrix escucha: Eres un esclavo de tu propia herencia y elección que crees hacer y elegir, pero ni eso siquiera eliges.

Formas parte de todo un programa de regulación de miles de años contra el que no puedes luchar, ni siquiera vislumbrar, porque estás programado para destruir, para destruirte a ti mismo y para no permitir un atisbo de luz en tu vida, en tu persona, ni a tu alrededor.

Y por eso te aburres, por eso tienes enfermedades tempranas, por eso haces propios problemas y éxitos ajenos, y apenas ventajas ajenas porque estas segundas, SE VENDEN.

El matrix no puede obtener nada sin comprarlo. Y él a su vez es vendido. Es una mercancía.

El matrix jamás conocerá ninguna luz, y toda la que crea ver será fruto de la imaginación de los programas matrix a disposición en el sistema.

El matrix hará que siempre haya guerras y rivalidades, conquistas y destrucción. Hará que siempre haya dolor y enfermedades, y que él, sus hijos  y los hijos de sus hijos, no puedan emanciparse, porque nunca hubo un intento de Despertar.

Cuantas veces como decía, hemos visto a nosotros mismos y a nuestro alrededor “fracasar”,  cualquier intento de ser diferente, y de evidentemente y en consecuencia de lograr otras cosas.

Sencillamente porque nosotros mismos y todos los que son como nosotros, la inmensa mayoría, están ahí para impedir con su actitud, con sus protocolos aprendidos, que no vas a pasar, ni van a dejar pasar a nadie que no acepte el sistema ideado para matrix.

El Amor

El amor fue la fórmula y el intento más eficaz para liberar a matrix.

Era evidente que después de milenios de no Despertar, no se podía implementar de inmediato una nueva conciencia superior.

Esto requería al menos como ahora estamos, dos milenios después de Cristo, después de Buda, o después de Alá.

El amor es el respeto a las formas propias de lo ajeno.

El amor es el respeto a nosotros mismos, precisamente en esa intimidad que nos negamos y aturdimos tempranamente, por herencia familiar, educacional, y finalmente como propia ante el miedo, y la falta de pautas que ni asomamos a vislumbrar, y abortamos sin cesar cualquier iniciativa de despegar y despertar motu proprio.

El amor ha sido la gran herramienta de las religiones, porque aunque sus creadores eran conscientes de que ésta, sería regida por hombres dentro de la misma matrix, permitirían un Despertar paulatino, doloroso y con una historia contrastada de siglos que por su propio peso permitiría con tanto tiempo, estar en disposición de tener la experiencia para decidir de que la matrix no funciona bien, y solo destruye, se autodestruye y limita todo crecimiento exponencial, pues cualquiera que tenemos ahora, si es que algunos privilegiados lo tienen, es puramente geométrico, y jamás algebraico.

Cuando Jesucristo dibuja el pez en el suelo, es muy consciente de que en un lado traza el pez cerrado, el algebraico, y en el otro extremo el abierto, el geométrico, y que solo unirlo para cerrarlo puede dar lugar al infinito.

Durante años oí que dibujaba el infinito, pero no es así, es como digo antes, la opción para cerrarlo hasta el infinito.

Era la ecuación de espacio-tiempo que como se demostró con la teoría y fórmula de la relatividad, nuestra masa es dependiente del tiempo y viceversa.

Seremos eternos pues, en la medida en que sepamos cerrar esos círculos y hagamos en nosotros y en nuestros dos hemisferios geométrico y algebraico, un uno que permanece y despierta, en consecuencia; y de ahí se hace infinito.

Los creadores de las religiones que han sido enviados por Dios, inculcaron el Amor, porque sabían que era la receta para acercarnos a poder comprender que solo desde el amor y el respeto a nosotros mismos, podemos permitirnos crecer y dejar crecer a nuestro alrededor lo más íntimo, sagrado y magnífico que tengamos de nosotros mismos, y que en suma de lo de todos, creará un universo nuevo.

El Despertar está aquí, matrix se está apagando, no dudéis, es el momento.

Sed fieles a lo más auténtico y fiel de vosotros mismos, porque de vosotros nacerá el nuevo mundo.

Uno más justo, uno más grande y en dónde no hay tan abismales diferencias, en el que sea más complicado morir, y menos aún, por la estupidez humana del matrix.

Vienen a mi mente estas palabras que todos conocemos, y se hacen del todo reales:

“Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero.  Engendrado y No Creado en la misma naturaleza del Padre”.

Y esta es la clave del Despertar, el que somos nosotros mismos los que debemos engendrar, pues no ha sido creado dentro de nosotros como sí, el Padre nos creó.

Despertad, despertad, despertad, la hora ha llegado, matrix sucumbe, déjate llevar, no te resistas a ti mismo. Aumenta tu confianza en lo que veas y percibas en ti como grande y bello porque esas son las claves del nuevo cambio que ya se ha empezado a producir.

¡!!Despertad!!!

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