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“JAMAS UNA INVASION FUE TAN MAL PLANIFICADA”.

7 de septiembre de 2013

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Una invasión nunca fue tan mal planificada porque hay que revisar el concepto de invasión.
Estamos ante una disolución de los bloques clásicos desde la segunda guerra mundial, que poco han ido variando como hasta ahora.
La clave para comprender el por qué no hay unidad y sí mucha confusión y manipulación mediática se encuentra en el poder actual del sionismo y la extensión compleja y total en occidente de sus redes, influencia y decisión.
Los países no se reconocen ni a ellos mismos.
No saben ya de su identidad ni de el rumbo a tomar.
Jamás habíamos visto el avance de una invasión a las posiciones de ataque sin haber instruído quienes son los aliados, y quienes los enemigos.
Jamás ningún ejército del mundo había iniciado amenazas a un país con la intención de invadirlo sin haber concretado y determinado su fuerza solitaria o conjunta, y sobre todo SU ESTRATEGIA DE GUERRA, que no la hay. Hoy es blanco y mañana negro.
Todo se debe a que asistimos al planteamiento de nuevos bloques, o quizás habría que decir a la disolución de todos los bloques.
Y la razón es que las influencias oscuras sionistas y jesuítas que arrastran y lideran los oscuros y equivocados pasos de la política mundial, no se corresponde con la soberanía original de los países.
El afán del sionismo y los jesuítas por el Nuevo Orden Mundial, lleva detrás la disolución de las naciones soberanas, y han diluído el propio mando soberano e independiente en las decisiones supranacionales.
El interés de las milenarias monarquías por medrar en sus puestos al precio humano que fuere, les ha hecho otorgar la razón a los más fuertes, con todo el error de cálculo que han tenido, o habría que decir con toda la desesperación por conservar algo ya perdido, y que aun no lo ven, y no lo quieren ver.
Los linajes illuminatis que han montado desde sus bases masónicas internacionales, engañando a la sociedad al decir que estaban por la libertad del hombre y la ampliación de sus derechos, cuando en realidad estaban trabajando para la eliminación de todos los derechos y el control total de la sociedad y de los individuos.
Los planes ha sido todos desvelados, y para los cuantos que los conozcan valdrán las explicaciones. El resto, matrix conquistados por ellos, que son la inmensa mayoría, no atenderán a explicaciones y seguirán con sus posiciones del pasado identificando quien es amigo o enemigo con cánones obsoletos.
Pero nada podrán hacer ante la fuerza y el peso de las evidencias de las nuevas alianzas nacidas desde la necesidad de dar carpetazo y puerta a los grandes ilegitimados, el sionismo, los linajes illuminatis y los jesuítas, quizás estos últimos los mejor camuflados.
Inventaron el comunismo y ya ha dejado de existir a grandes rasgos.
Quedan únicamente indicios de crecimiento paulatino, y más moderado que no especulativo, en el que también basaron todo logro occidente cuando tenía cierta independencias de estas influencias.
Inventaron el capitalismo especulativo y ya se hace insostenible, porque han tocado fondo y han vaciado hasta las reservas de oro, las suyas y las ajenas.
El único sistema con futuro es algo más equitativo, más humanitario, y más de despertar de conciencias, que aunque sea siempre una fantasía debe de ser el objetivo. Y en torno a un objetivo se obtienen logros que sin ellos no se obtienen.
Objetivos claramente burlados y esquivados de repente por el sistema del que hasta ahora hemos disfrutado, y los tenía como bandera.
Pero lejos de la economía, se han impuesto intereses satanistas, cultos secreto a los arcontes de toda índole y que la absoluta mayoría desconoce aunque los intuya.
Los clubes y asociaciones secretas, las familias y sus mafias han tocado fondo en el control de mundo y de la sociedad. Casi ya, lo tienen todo.
Pero han aparecido enemigos que no esperaban y que se asocian con la sociedad que pide justicia, paz y futuro.
No hay garantía de nada, pero de esta tenemos que salirnos como sea.
Pues los objetivos de estos, los conocemos, y nada puede ser peor.
Hay que apostar por el futuro, y el desconocimiento hace indecisa a una sociedad manipulada y engañada, y sobre todo, la hace débil y sin voluntad, sin la cual, no podrá recuperar su autonomía de decisión en lo que le atañe.

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