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“La gente no es anti judía. Ya basta”.

4 de diciembre de 2013

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Jesucrito era judío y le adoramos todo el cristianismo.

Hablar del mundo judío sigue siendo el gran tabú mediático y social.
Muchos tenemos genes sin saberlo después de siglos, de todas las culturas y pueblos mezclados después de cinco siglos de cultura árabe y judía hispana, y los colonizadores en América en nuestras venas.
Nadie condena el mundo judío de forma general, como nadie condena el mundo árabe, el chino, americano o el indoeuropeo.
Es más, los pueblos siempre son inocentes de las acciones de sus gobernantes, que quizás aplaudan o critiquen, y que les empujan o animan a lo que ellos ni siquiera calculan, pero la gente siempre es inocente. Si se enseña a alguien a ser respetuoso lo será, si se enseña alguien a ser un psicópata también lo será.
Se deben criticar, escribir y hablar siempre de las acciones de las corporaciones financieras, de los gobiernos, y de sus servicios de inteligencia. Si no, ¿que sería de la transparencia de los acontecimientos que siempre nos ocultan y que únicamente podemos ir adivinando e investigando con los granos de arena de miles de periodistas?.
Vetar temas es ostracismo.
Sin embargo se puede criticar a cualquier país del mundo, pero nunca a Israel, y los judíos que se ponen como gato panza arriba en cuanto sin más se pronuncia o escribe la palabra “judío”.
No hemos avanzado nada.
Ellos siguen vendiendo después de ochenta años el terrible holocausto, pero no se mencionan holocaustos más graves como los de Stalin con diez millones de muertos, o los de Asia con Pol Pot, Ruanda, El Salvador, Nicaragua, y otros tantos magnicidios que no son ni siquiera recordados apenas en el cine y en los medios puestos que Hollywood es suyo.
El propio congreso judío de Nueva York se manifiesta y se queja de las manipulaciones sionistas del estado de Israel que han engañado a su pueblo, con el rescate para la construcción de Israel para desviar aquellos fondos desde los años 50 a operaciones opacas sionistas.
El mundo tiene derecho a alabar y también a comentar o quejarse cuando detecta un monopolio financiero y cultural, que de hecho no debe de ser ni desde el cristianismo, ni el budismo, ni el musulmán, ni cualquier penetración de unos sobre otros que eliminen a los demás, pero que sin embargo ahora con el Nuevo orden mundial, asistimos a ello.
Cualquiera puede hablar de las virtudes y defectos de los demás pueblos pero tocar el tema judío es el gran tabú. Solo permiten que sean ellos mismos quienes lo traten, y los demás de público.
Eso es la gran plataforma para poder desde el sionismo, fagocitar las finanzas, gobiernos y estructuras sin que se pueda tener opción ni a queja, ni reclamo, pues detrás aparecen rápidamente palabras que todos conocemos.
Todos los pueblos están dispersos por todo el mundo, de ello se ha encargado especialmente la ONU y el plan Kalergi con el apoyo del Banco Mundial y demás estructuras mundiales, para un nuevo orden mundial, pero el respeto que intenta quitarse a las soberanías para imponer la disolución de las culturas y pueblos en favor de unos y la disolución de otros, es de lo mismo que se quejan los que fueron perjudicados por los tejemanejes financieros de cierta élite financiera.
Al revés, el sectarismo cultural, y manejo de la cultura y las finanzas, puede perjudicar a la larga al respeto de la misma manera que tuvo la cristiandad con sus cruzadas y colonizaciones.

Detrás de la finanzas siempre hubo judíos, como nadie saben gestionarlas, pero en épocas de la historia en que fueron recaudadores, prestamistas y embargadores, no se puede esperar que no se asocie una cultura al expolio.

De hecho, ahora la Reserva Federal es propiedad privada de ocho familias sionistas, y que están regulando el futuro del planeta con el control de emisión de la moneda.
Detrás hay más finanzas que sectarismos y religiones. O cabe decir, la religión al servicio del control financiero. Esta es la realidad turbada y manipulada para todos los gustos.

¿Cómo no vamos a vigilar, escribir y hablar de estas prácticas. Da igual quienes lo hagan, pues de todos ellos estamos obligados a hablar, y no callar como cordero degollado.

Principalmente el pueblo judío puede evitar el control del sionismo y la fagocitación financiera del mundo por un control absoluto. Y justamente por ello deben darnos muestra de su desvinculación y humanitarismo como el que reclaman justamente de su pasado histórico, pero qeu tampoco pueden mantener generación tras generación en el pago moral de sucesos que ya sabemos ahora que fueron promocionados desde la banca sionista. ¿O acaso la guerra se hace sin dinero, de dónde salió, sino de Wall Street y los entresijos de la Reserva Federal cuyos nombres y propietarios conocemos de sobra?.

http://www.youtube.com/watch?v=dt7UZ68oZRo  Judíos de Nueva York protestan contra el estado sionista de Israel.

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