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“El gobierno de España neutraliza la Tasa Tobin a favor de la banca y los mercados de valores. O el sofisma Tobin”.

9 de mayo de 2014

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El gobierno de España neutraliza la Tasa Tobin a favor de la banca y los mercados de valores. Basta con cambiar la ley que permita ampliaciones de capital y que sean estas las que únicamente respondan a las demandas de impago de tasas o requerimientos de embargos. Estrategia tóxica del gobierno de España contra la Tasa Tobin. Pues que respondan únicamente las acciones y no los bienes patrimoniales de la empresa es un bluff estafa, apoyado por el propio gobierno con la modificación de la regulación y leyes finacieras del mercado nacional, pues con cualquier ampliación de acciones de las empresas que siempre paga el mercado -el ciudadano comprado-, jamás responde la empresa a la deuda requerida llegado el caso. http://elpais.com/…/02/18/inenglish/1392720975_666092.html Algo que ya sabíamos pero dicho claramente: Las empresas se financian con la venta de bonos en los mercados internacionales. Emisión pura de papel electrónico sin avales de ninguna clase. Es decir sin cash ni patrimonio; tan solo con avales sobre avales, sin investigar ni responder a que clase de avales y de que confianza fiduciaria responden. Que es únicamente a la que los 20 bancos que controlan el Mercado de Derivados decidan ellos mismos sin garantías. Jamás se ha visto este amasijo tan claro de los mercados con la desregulación financiera y de leyes proteccionistas soberanas nacionales que han desaparecido. De esta forma puede quebrar cualquier ciudadano sin garantía patrimoniales, pero jamás las SICAV que no pagan impuestos, y ven protegidas sus actuaciones sean o no de código deontológico. Una confirmación espléndida de que los mercados están contra la gente: Quiñones es el sucesor de Jaime Caruana, ahora director del Banco de Pagos de Rothschild.
Sin desperdicio de lectura.


de Jesús Sanchez-Quiñones de R4.
La falsedad de la Tasa Tobin

Europa ha decidido aplazar la aplicación de la llamada Tasa Tobin, o Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF) a 2016. El ITF, que ya se aplica en países como Francia, pretende gravar cualquier transacción financiera de acciones, renta fija, derivados o divisas. La venta a la opinión pública de este nuevo impuesto se basa en la idea populista de hacer creer que se trata de un tributo sobre el sistema financiero. Se crea un tributo supuestamente sobre los “mercados financieros”, visualizado como el culpable de la actual crisis económica. Que nadie se engañe, de aprobarse, el gravamen no acabará recayendo sobre los bancos, sino en los inversores, las empresas y los ciudadanos en general. Como demuestra la experiencia francesa, gravar cada transacción que se realice en los mercados de renta fija o de renta variable de Francia sólo ha servido para encarecer la financiación de las empresas galas, restar liquidez a su mercado financiero y desviar inversiones hacia otros países. Decir que el ITF es un impuesto sobre las entidades financieras, equivale a decir que los impuestos sobre la gasolina recaen sobre los fabricantes de los automóviles. En un mundo globalizado, donde los inversores internacionales disponen de miles de opciones de inversión, poner trabas y tributos a las inversiones en un determinado país sólo consigue desviar el flujo de inversión a otros destinos que proporcionen un mejor trato. A su vez, las empresas que se financian mediante la emisión de bonos en mercados internacionales, tienen suficiente tamaño para elegir en qué mercado realizan su emisión, siéndoles tremendamente fácil evitar el nuevo gravamen. En igualdad de condiciones, las empresas elegirán aquel mercado que presente menos costes e impuestos a sus emisiones. Una de las razones que se esgrime a favor de este tributo es “acabar con la especulación de los mercados financieros”. Se entiende por especulación la existencia de operadores que realizan numerosas operaciones en busca de un beneficio a corto plazo. Pues bien, ningún mercado tiene una liquidez adecuada si no existen operadores que inviertan a corto plazo, frente a inversores que invierten a largo plazo. Si sólo existieran inversores a largo plazo, cuando uno de estos inversores quisiera deshacer su posición difícilmente encontraría contrapartida, algo que puede ocurrir en mercados poco líquidos como el inmobiliario. El tipo de gravamen que se pretendía aplicar el ITF es del 0,1% sobre el importe de las transacciones financieras. Dicho porcentaje es sensiblemente superior a los costes totales satisfechos por los principales operadores a corto plazo, muchos de los cuales operan a través de sistemas algorítmicos automatizados. La imposición de una tasa tan elevada expulsaría a este tipo de inversores del mercado, dejando de operar en aquellos mercados que apliquen el nuevo gravamen. Se estima que en algunas de las principales bolsas del mundo los sistemas automáticos “especulativos” suponen más de la mitad del volumen intermediado. Si se quiere acabar con dicho volumen “especulativo”, se ha de ser consciente de las consecuencias que tendría. Los grandes inversores internacionales eligen los activos más líquidos para materializar sus inversiones. Perder liquidez en un mercado financiero (de acciones u obligaciones) implica disminuir la posibilidad de recibir inversiones extranjeras, minorando las posibilidades de financiación de las empresas que acuden a los mercados de capitales. Afortunadamente, pese al aparente acuerdo para empezar a aplicar el ITF en 2016, la realidad es que no existe unanimidad para su introducción de forma generalizada en Europa. Sería suicida para Europa aprobar el impuesto. Aunque se repita innumerables veces que se trata de un impuesto sobre los mercados financieros, quien acabará pagando el impuesto serán los ahorradores e inversores, no los bancos o los intermediarios financieros.

Por Jesús Sánchez-Quiñones González Director General de Renta 4 Banco

La Globalización y desregulación son las claves del asalto-atraco a las economías nacionales y la connivencia de todos los gobiernos que sirven a los mercados financieros, sin independencia y contra los intereses soberanos que han dejado de serlo en entes que ya no son Nación, sino MARCAS. La Marca de sus dueños, los mercados financieros de Inter Alfa.

http://www.bbc.com/news/business-15552412 La Tasa Tobin no se ha impedido, lo que se ha hecho es que únicamente pueda repercutirse en ampliación de títulos bursátiles de las compañías cotizadas que siempre para el ciudadano. http://www.bbc.com/news/business-24030575  Un auténtico juego de palabras PANTALLA, pero que permite la exención de la Tasa Tobin contra el Sistema Financiero y multinacional global.

 

http://www.danielestulin.com/2010/12/10/grupo-inter-alfa-sacerdotes-de-la-maldad-financiera-mundial/ INTER ALFA GROUP.

 

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