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“México necesita una reidentificación. México lindo y querido”.

10 de marzo de 2016

estudiantes_mexicanos

Si algo tiene México es una capacidad de aprendizaje y adaptación como país y colectivo social a novedades y cambios.

Esto tiene una doble vertiente que por desgracia y sin prevención, suele terminar en perjudicarse una identidad propia abocado a una pérdida de mejores opciones identitarias personales y de sociedad, de individuos con una educación dirigida a la uniformidad como en el esto del mundo, y de sociedad estructurada para la desestructuración si no se previene adecuadamente.

Como si a un niño le das la lengua y la aprende rápido, tan rápido que luego de mayor le das más lenguas y como es juguetón las mezcla todas en lugar de crear su propia cultura tribal que al final se define como una buscada amalgama multicultural cuando su propia cultura milenaria define perfectamente una estirpe propia sin necesidad del multicromatismo que despista las opciones de un panorama propio. El “esnobismo” es divertido y conveniente para despegar hacia el futuro, pero es perjudicial cuando todo es esnobismo -y eso es lo que se constata-, esnobismo sin un trabajo de fondo.

Nada mejor que mirarse al espejo para lograr el aspecto deseado y no el que acabe fruto de las manipulaciones externas.

Han logrado ser absorbidos por el estilo consumista norteamericano hasta tal punto que se ha formado un híbrido de la cultura, que ni es mexicana ni es norteamericana.

La culpa no es que sea ni de México ni de EEUU. EEUU busca su expansión, delimitación de fronteras y colonialismo cultural para lograr el colonialismo económico (lo único que les importa). México busca trabajo, emigración, exportaciones y un perfil moderno cuyo error está en copiar un modernismo basado en el consumo y no en el pensamiento con el que no cuentan ni los propios EEUU que tienen el mismo problema, y que da lugar a una copia de todos esos defectos en el paquete del “way of life”, estilo de vida. La emigración es la herramienta para la aceptación del estilo de vida norteamericano y la colonización cultural y económica de México. Impedir la emancipación cultural, económica y financiera es otra herramienta del vecino para controlar e impedir cualquier competencia. Europa no está lejos de ello (una colonia y una Unión Europea para servir a la Reserva Federal), y si algo ha logrado ralentizar el proceso es la distancia, y la identidad cultural milenaria histórica fuerte, y a la vez la mentalidad reacia a absorber estilos nuevos habiendo los propios y de la conciencia cultural de la superioridad social y cultural por encima de una cultura de puro consumismo, desprecio de la tercera edad, recambiándola sin escrúpulos por cualquier sustitución.

México tiene esa importante base de el respeto y la admiración como Europa por el respeto a la tercera edad, a los abuelos. Se pueda pensar que algo tan sencillo no tenga peso específico cultural y es la base de la convivencia, la familia y el buen funcionamiento de una cultura social que permite la secularización en paz y, no llena de altibajos.

Nada tiene que ver la cultura mexicana con la norteamericana. La norteamericana se ha basado en llegar de fuera, de emigrantes pobres europeos buscando prosperidad y fortuna hace uno y dos siglos, a diferencia de la emigración mexicana a EEUU de primero comer y luego sencillamente tener un nivel de confort sin grandes ambiciones porque la cultura nativa mexicana no tienen el perfil faraonista que sí están intentado implantar en la élite del poder en México desde la masonería. En el subconsciente colectivo norteamericano han implantado que tienen que “hacer negocio”, “crecer económicamente”, y “absorber a otros países como parte de su expansión hegemónica”. Los resultados de esto son destructivos para su propia sociedad en dónde el recambio, la caducidad de las personas y costumbres son el sine qua nom de una personalidad colectiva que somete al éxito de unos pocos las desgracia de una multitud, de una muchedumbre a la que ni siquiera quieren y pueden ponerle nombre y aspecto, porque su pirámide no lo permite si quiere seguir sus consignas “negocio, crecer económicamente, y absorber“.

Por el contrario, la cultura secular del respeto es lenta pero segura, no excluye, es lenta como un guiso en la cocina pero los múltiples sabores y el resultado final salva a todos por siglos, protege a todos, cuida de niños, ancianos, familia y logros de todos (no de unos pocos).

La inmediatez siempre es sospechosa, y es el estilo del consumismo de parchear problemas que originan el mismo estilo de pan para hoy y hambre para mañana, de exclusión de mayorías por el beneficio de unos cuantos.

La no aplicación de la justicia, el celo en la aplicación del exceso de castigo en lugar de aplicaciones intermedias, sumado al apasionamiento crean una maquinaria social despiadada en dónde se apuntan las peores reacciones internas y externas para el manejo de las deshumanización, falta de consideración y despiadados. Sin poner ejemplos, todos pueden darse cuenta. La solución pasa por la honestidad y tener conmiseración, y a su vez no dar visto bueno y mucho menos, apoyo, a los que comercian con el crimen. Pues lleva a cadenas que se estigmatizan en la estructura social y sin remedio de extraerse para una sociedad más sencilla, y mejor.

Puedan pensar que !hay que comer!, que en un medio deprimido es una tentación el dinero fácil y abundante, pero que termina siempre en catástrofe. Y estos piensan, mire viví una vida breve pero buena (¿buena porque se pudieron comprar lo que veían en una televisión de corte cultural americano para la autodestrucción de las personas?). Ninguna opción que no prime el futuro de los suyos, la paz social y la prosperidad del colectivo y no de usted, puede ser buena y menos aceptable.

México necesita repudiar los caramelos. No deben venderse a ellos, y pensar en el montaje de estructuras de amplio espectro. Solo una clase media, y una protección de todos, más de los excluídos, es el único camino de afianzamiento. Los favorecidos siempre van a encontrar sus caminos. Son el conjunto el que no se encuentra a sí mismo si el propio conjunto no hace algo para sí mismos.

México no puede plantearse la emigración de un siglo como alternativa actual a su economía, lo que valió en una etapa no puede ser la fórmula para siempre, sobre todo teniendo petróleo, y este petróleo siendo entregado por cuatro mexicanos sin escrúpulos y apátridas masones que venden por cuatro chavos los recursos de la nación a corporaciones extranjeras. Corporaciones extranjeras de masones skulls and bones están comprando cuando debiera de estar prohibido, enormes extensiones de tierra y permisos de extracciónes petroleras en el mar en México para acotar y arbitrar su producción, basta con la complicidad de los cuatro mexicanos y nacionalizaciones de corporaciones extranjeras de movilidad financiera y económica para hacer de México un monopoli.

Es muy difícil en todo el mundo, descabezar la estructura del poder corrupto que solo obedece al éxito personal y de sus familias, amigos y allegados mientras hunde a los demás a cualquier precio. La insensibilidad, la falta de conmiseración disfrazada de “crecimiento”, “sostenibilidad” (recuerden las consignas que tienen).

El confort es un derecho y una necesidad para una mejor calidad de vida. Pero este debe obtenerse desde proyectos de integración (muy basados en la cultura y en volcar los esfuerzos de unos cuantos muchos en el beneficio de una mayoría), y no de “crecimiento sostenible” que es la consigna de ahora y de siempre para mantener una estructura piramidal y jerárquica llena de desgraciados abajo y de unos cuantos privilegiados arriba. Este modelo de “sostenibilidad” es un crímen para la humanidad, disfrazado de ecosistema y “crecimiento”. Se refiere a la sostenibilidad de unos cuantos en perjuicio de la inmensa mayoría y la degradación del ecosistema.

Es muy fácil impresionar y engañar a un niño o alguien con inocencia de niño, con la maravilla que tienen de la confianza total en los adultos y el saber de su indefensión. Hay que defender a ultranza a los niños y a los mayores y encontraremos la base de la protección de todos, de los que están en el medio también, porque la seguridad de su futuro afianza su comportamiento en que no serán tratados como recambios y excluídos. No engañemos a los niños, no les acostumbremos a tener las novedades tecnológicas de hoy por encima de la natural socialización y respeto por todo, porque si no, estarán despreciándose entre ellos y a sí mismos y cuando sean mayores sufrirán de lo mismo que ellos hicieron.

Si alguien piensa en que no le falte de nada (y no hablo de un capricho tecnológico, sino de la seguridad del bienestar, de lo que necesiten de verdad), a los mayores y los niños, esté seguro de que usted estará bien y habrá creado un campus social de seguridad e integración que no le excluirá nunca.

No esperemos qué pueden o van a hacer por nosotros, probablemente nadie va a hacer nada por nosotros, pero sí podemos nosotros hacer algo por los demás. Pensemos, qué vamos a hacer por los demás porque ahí está el secreto -nosotros mismos, juntos y sin esperar nada de nadie de fuera, ese es el espíritu-, ¿qué está en nuestra mano hacer por los demás?, porque eso significa que tenemos el nivel de poder hacer por nosotros.

felicess

 

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