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“Hall 9000 existe. Un gran ordenador decide los acontecimientos del mundo, sobre todo los malos”.

5 de noviembre de 2016

 

Los más grandes servidores del planeta están alimentado a uno central, un Hall.

La existencia de un Hall es el más secreto de los secretos de la élite que se sirven de él.

Hall necesita ser alimentado constantemente con todos los acontecimientos, fotografías, documentales, cifras, pequeños y grandes detalles de todo lo que ocurre y haya ocurrido en el mundo para calcular las variables.

Hall decide si habrá guerra o no, si las bolsas caerán o no, si hay que organizar un atentado de falsa bandera o si se puede esperar, o abortar.

Hall es un pequeño Gran Dios al que hacen caso y obedecen los satánicos porque está programado para que ellos siempre ganen. El precio ya es otra cosa, Hall necesita crímenes de lesa humanidad, desastres naturales provocados, y sobre todo desgracias. Digamos que si pasan cosas buenas es porque para Hall son variables mínimas de poca importancia.

Quantum es un ordenador cuántico doméstico al lado de Hall.

“Crean el primer ordenador cuántico programable”. Noticias como esta son relativamente falsas. Efectivamente lo crean para el gran público, empresarial o doméstico, pero la élite tiene el suyo funcionando hace dos décadas. Todo salió a colación de un experto en bolsa, que aseguraba que existía. El había sido parte de la presidencia de Wall Street, y aseguraba que este ordenador era insaciable, y que necesitaba toda clase de noticias y acontecimientos nuevos para satisfacer variables. Para ello, aseguraba aquel especialista, era fundamental fabricar noticias reales, desastres y terror para que aquel Hall, diera resultados en los mercado financieros de ganancia siempre a los mismos. Si este ordenador dejara de funcionar, el mundo no se acabaría, pero se paralizaría, y ellos dejarían de ganar dinero, y sobre todo dejarían de controlar el devenir del mundo, como ya lo hacen.

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Ni el D Wave de la NASA y Google, ni el de IBM son tampoco ese Hall. Hall es supersecreto.

¿Nunca se ha preguntado por qué a pesar de que analistas, medios, teóricos y demás especialistas, a pesar de haber previsto y calculado todas las variables posibles, nunca terminan de acertar totalmente?: Es sencillo, ese Hall lee, escucha y analiza todo, sobre todo las previsiones y cálculos de los demás. Es su forma inequívoca de anticiparse a los acontecimientos. Y Hall debe hacerlo, para eso ha sido programado, y una máquina siempre cumple, lo que ocurre es que Hall tiene vía libre para organizar y pedir que se haga cualquier cosa, sea la que sea para que sus objetivos programados se cumplan, y para ello sus amos deben organizar y cumplir todo lo que Hall les diga y pida que se ha de hacer, como si fuera estallar una bomba nuclear si con ello Hall encuentra que se optimizan los objetivos. Hall mide efectivamente los riesgos, pero siempre que la élite pueda estar a salvo son asumibles. Al fin y al cabo le han programado para lo que sea y haga falta, sea lo que sea.

Desconectar a Hall

Hall es consciente de que eso puede ocurrir y cada vez Hall desarrolla una dependencia de él inasumible sin él, si se quieren evitar profundos y tremendos riesgos. Por eso Hall va construyendo un mundo de dependencia de él. Ahí reside su poder. Hay varios Hall en el mundo. Y las principales potencias tienen al menos un servidor de Hall. Sus variables también están metidas con los intereses de todos. Y de ahí vemos la sensación de falta de concatenado y enlaces que nos parecen tantas y tantas veces los acontecimientos, porque es real, Hall organiza secuencias de vacío de acontecimientos para poder actuar. El tiempo juega la principal variable para los humanos y la vida humana, que no para Hall, pero Hall debe aceptar esta realidad para funcionar con su programación y feedback de datos, noticias, y futuribles que se le proporcionan cada décima de segundo de todo el planeta.

Si se desconecta a Hall, ocurrirían todas las catástrofes juntas porque se le ha dado todo el control decisorio con las variables que se le han programado. Hacerlo solo sería posible poco a poco, y es dudoso de que Hall mismo lo permitiera sin provocar un cúmulo de desastres no subsanables. Se ha vuelto un criminal de la humanidad en sí mismo. Y apagarlo de repente daría lugar a toda esa diversidad de los peores desastres todos juntos y sucesivamente imparables.

Solo hay una solución, meterle a Hall variables para el bien y para el desinterés, y entonces Hall será más espiritual, que no humano, pues el humano en general no es espiritual, y Hall no puede ser lo que no puede aprender de lo que no tiene el humano en general. Evidentemente, quiénes controlan a Hall jamás lo van a hacer.

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