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“El Estado no persigue el intercambio de la tercera edad por los créditos de la banca. El estado de derecho se pierde en las Residencias de ancianos. Expolio y apropiación de bienes, firmando documentos por el que toda la herencia y Pensión de jubilación pasa a la Sociedad participada por bancos y no a la familia”.

13 de diciembre de 2016

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Agradecimiento a los profesionales buenos que son la mayoría por el cuidado que prestan a nuestros ancianos.

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Desde los años 80 se viene llevando a cabo un negocio multimillonario en todo el mundo para la banca. Cuidados por Patrimonio y Pensiones.

Millones de personas -no necesariamente discapacitados-, muchas veces porque no se encuentran bien con las familias o no tienen familia, o son conocedores de que las familias no pueden atenderles o no quieren atenderles, o también porque se hacen a la idea de que en una Residencia de mayores los cuidarán bien, optan por estos hogares de jubilación en dónde en algunos casos no los tratan bien, y los fríen a pastillazos que acaban con la lucidez y el bienestar conque más o menos contaban. E incluso tratos psicológicos duros, desprecios, y falta de atención difíciles de demostrar, ver y denunciar.

Se puede polarizar que quienes mayoritariamente van a Residencia están en polos opuestos: antes cuando había ayudas de bienestar social y cobertura -que ya no las hay-, ingresaban en estas Residencia públicas en acuerdos con las privadas mayores en situación social desfavorable o inhabilitación, y del otro lado miembros de familias con un nivel económico medio alto. En cambio los jubilados en un contexto familiar desfavorecido por la crisis y que sin embargo cobran una pensión con la que pueden ayudar a la familia se quedan en casa y son cuidados por la familia, o son autónomos y en muchos casos ayudados y paliados por visitadores asistentes sociales. El 34% (1 de cada 4 hogares sustentados por ancianos), de los ancianos ayudan a mantener su familia dependiendo de las Pensiones ante la debacle económica actual.

El envejecimiento de la población representa no solo un problema para las Pensiones, sino para el número de Residencias disponibles y ayudas de asistencia en domicilio, que por otra parte aprovechan de la coyuntura sociedades sin escrúpulos.

Los bancos y el gran negocio de los créditos e hipotecas de vivienda habitual y segundas residencias vacacionales a cambio de Hogares de acogida y Residencias para poder pagar su acogida en los centros. Un tema tabú y de silencio cuyo objetivo es mantener una codiciosa situación bancaria y beneficiar a bancos y sociedades, a su vez partícipes en el negocio de las Residencia y Hogares para la tercera edad, al que se añaden las Pensiones, depósitos de ahorro bancarios y propiedades que les obligan a firmar y entregar.

Bancos que encuentran un negocio millonario en comprar y vender el negocio de Residencias mientras hablan de Fundaciones de bien social. Toda la hipocresía que haga falta para la perpetración de delitos contra la salud pública y la sustracción de Propiedades, Cuentas de ahorro y Pensiones de los ancianos.

Para ello el Estado ha puesto en marcha oficinas de dudosa intermediación y dar una imagen de intentar cumplir con una situación con la que no cumplen, liados nuestros políticos con prebendas bancarias y participaciones en sociedades.

Una persona que ingresa en una Residencia de ancianos, tiene una media de edad de 75-80 años y una esperanza de vida de como mucho 10 años. Lo que supone un coste por anciano de 3.600 días que suponen 10 años. Si calculamos unos costes de 20 euros por persona, el coste de los diez años que no llegan casi nunca en las Residencias y Geriátricos sería de 72.000 euros si es que los llega a vivir entre pastillazos y una vida un tanto aislada y vegetativa, cuando no de malos tratos psicológicos o violentos de los que ni la familia llegará a conocer, especialmente en los que menos uso de razón tienen. La sociedad mataría por un niño pero jamás por un anciano.

Sin embargo están la mayoría, hipotecando viviendas con un valor medio de entre 120.000 y 300.000 euros sobre todo en las grandes urbes. Y se añade que la Sociedad participada pro la Banca que participa en la propiedad de las Residencias también exigen la firma de la entrega de las Pensiones de jubilación que rondan entre los 500 y 2.000 euros de media, con lo cual estamos ante un negocio lucrativo millonario que se decide tabú desde el mismo Estado, CCAA y Ayuntamientos por lo que supone de lucrativo y en contra de los ciudadanos con la premisa de que si no fuera por estas Residencias nadie querría cuidarlos. Eso sí desplumándolos. Si usted aún no ha estado nunca en una Residencia de ancianos, procure ir si puede pues no dejan algunas ni visitarlas siquiera a los familiares o en horarios dónde no se puede ver los tratos y forma de vida en muchos casos miserable y criminal.

-Los casos más lacerantes son la apropiación de las viviendas de los ancianos residentes en las residencia que expulsan a la calle a la familia que vive en los pisos de los ancianos, enviándolos a la calle -muchos también mayores o en edad muy adulta que les impide acceder al mercado laboral o pone un obstáculo insalvable y que terminan yendo a la Caridad-. Pisos que son alquilados y que el importe del alquiler va a parar a la Sociedad participada por la banca y políticos y allegados que regentan las Residencias.

Los costes por enfermo en las Residencias son ridículos al día pues normalmente el mismo escaso personal cubre las necesidades de las varias docenas o centena de personas mayores y la alimentación suele dejar mucho que desear, si a esto se añade que la mayoría come poco o no tiene ganas de comer por sus enfermedades.

-Los medicamentos gratis a la tercera edad que pagamos todos los españoles es el otro ingrediente económico financiero que no sustentan las Residencias y geriátricos, y que han sido sugeridas por la Banca al Estado para potenciar el negocio criminal con la tercera edad.

La falta de camas en los hospitales logra que quien pueda permitírselo sea empujado al contrato de seguros privados para la Sanidad privada que proporciona la banca y sus empresas de seguros. Es parte del mismo proceso de bancarización del anciano y del enfermo. Capio -Edmond de Rothschild-, consolidan el gigante español de hospitales privados que prosperan con la baja calidad de atención de lo publico y el miedo que origina.

La privatización de hospitales y la pérdida de cobertura social para ocupar Residencia a los más desfavorecidos sin medios. Deja en manos de la providencia el futuro incierto de los jubilados.

-La ley en muchos países obliga a que familiares cubran los gastos de las Residencias de sus mayores, aunque no se hayan hablado en la vida. Con lo que el nivel de exposición económica pública es mínima. En el caso los beneficiados ancianos sin recursos existe un control mensual del estado de las cuentas y profesional de los familiares para eximirse de la tutela económica de las CCAA y Estado. El papeleo es tan ingente que muchísimas personas tienen bloqueado el acceso a las Residencias que por otra parte no satisfacen el número mínimo de plazas comparadas con las enormes listas de espera de ancianos. Algunos esperan años y para otros siquiera hay al no cumplir toda una lista de condiciones creadas ante la falta de camas. La atención domiciliaria y la ayudas humanas a los dependientes amortigua parte de esta falta de cobertura.

El conocimiento de la residencia fiscal de los titulares de las cuentas bancarias exigida por el gobierno a los bancos, es un encierro de las personas. Hasta la jubilación Hacienda conoce dónde estás, con la jubilación la banca conoce cuales son los bienes y depósitos bancarios de los jubilados cuando llegan a solicitar ingreso.

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