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“El consorcio Renfe a la Meca pretende que los españoles paguemos sus 50 millones de pérdidas por sobrecostes de desierto. El Estado español se dedica a rescatar empresas privadas de mala gestión, además de bancos”.

18 de diciembre de 2016

poon56671

Presidentes de compañías privadas, de gobiernos y autonomías, y ministros son un peligro nacional. El Estado va a subvencionar la mala gestión y la mala praxis de las constructoras, autopistas, canal de Panamá y ahora a Arabia Saudí; el que ya no era tan buen negocio del tren a la Meca. ¿Por qué los españoles tenemos que subvencionar a Arabia Saudí y al islam?. Pues pregúntenselo a nuestro Presidente, ministro, y presidentes de constructoras, e ingenieros a los que no les escucharon en su día con las arenas del desierto que se desplazan o con la tierras pantanosas de Panamá. Los presidentes de compañías españoles son un tanto infantiles, en cuanto no les salen los números a llorar como críos a Moncloa a mendigar el rescate de sus compañías INCOMPETENTES.

¿Cómo funcionan las grandes corporaciones y constructoras españolas?: Se presentan a concursos con los proyectos más baratos y así los ganan. Luego dicen que es por la intermediación del rey o del gobierno, y fuera se ríen de nosotros cuando no llegamos a terminarlo sin ayuda estatal para rescatar las compañías.

Las empresas españolas que construyen el Ave a la Meca, pretenden que los españoles les paguemos los 50 millones de pérdidas (tan buen negocio que decían que era y que nos lo han estado vendiendo 4 años en las televisiones como un logro de Juan Carlos), la idea es que Fomento, o sea nosotros nos hagamos cargo de las pérdidas del sector privado.

Renfe, Adif, Talgo, Indra, Cobra, OHL, Copasa, Siemens, Inabensa, Imathia, Consultrans e Ineco, califican el acuerdo de deficiente.

Quieren tener el mismo trato que con las autopistas en dónde algunas de las compañías constructoras como OHL también presente en La Meca como en las autopistas les ha salido bordado que el España se haga cargo de sus malos negocios y previsiones.

Los mismo ocurrió con el Canal de Panamá en dónde el Estado tuvo que rescatar con ayudas a la deficiente empresa privada Sacyr por su malas previsiones, sorpresas del terreno, e incompetencia contable. La cerebrito incompetente arruinó el presupuesto de Fomento para ayudar a Sacyr en Panamá. Ni siquiera han llegado a declarar cuanto dinero público fue desviado a Sacyr de los 1.200 millones que les faltaron si querían terminar la obra. Que España tenga 300 empresas en Panamá no es una excusa para rescatar a la peor. Esta no era muy diferente de la otra cerebrito incapaz Magdalena Alvarez, que también se dedicaba a subvencionar constructoras con ayudas de dinero público.  Si no era en I+D era en ayudas al corredor mediterráneo o vías gallegas que nadie usa.

 

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One Comment
  1. Julian Sorel permalink

    Si solo fueran 50 millones……!

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