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“La propiedad inmobiliaria no valdrá nada con el paso al marxismo del microchip desde el ultraneoliberalismo especulativo. Se ha demostrado en Detroit”.

16 de mayo de 2017

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-Después de la polarización de las posiciones políticas se pasa de un extremo al otro.

Del capitalismo roto por la ambición y la codicia sionistas (enseñadas a conciencia a los ciudadanos en dónde solo el dinero y el poseer cosas materiales es el becerro de oro, la religión de nuestra era), de poseer todo a través de la banca, se pasa a la liberalización del capital, el capitalismo liberal, no saciados con poseer mucho sino el paso a poseerlo todo y sin el esfuerzo del trabajo se pasa al neoliberalismo o mejor dicho ultraneoliberalismo, porque ya no queda margen entre poseer casi todo o todo.

-Los pasos, el finiquitado del marxismo comunista en la Unión Soviética que pereció cuando pereció el control orweliano de gran hermano a golpe de máquina de escribir e informes de notas manuscritas en miles de archivos que acabaron con la intimidad y la privacidad que ahora se repite con el ultraneoliberalismo y las conexiones electrónicas. En China, países árabes y latinos ha sido diferente, y sencillamente con la introducción paulatina de bienes de consumo, trending topics, patrones mass media, y la colocación de los hijos de los políticos como CEOs de la banca Morgan.

Su fin coincidió con una especie de socialización del capitalismo, lo que sería el camino a la liberalización. La socialización del capitalismo es la expresión de que todo el colectivo social tiene derecho a poseer bienes, y esto se logra con la liberalización del crédito no basado en el trabajo sino en la especulación de la propiedad que avala el crédito  y su aumento sobre un bien que siempre es el mismo pero la especulación lo convierte en más codiciado. El final de toda esta especulación basada en la nada es que: La propiedad inmobiliaria no valdrá nada con el paso al marxismo del microchip. Se ha demostrado en Detroit y Nueva Orleans. Esto dará paso a una desesperación popular, sin dinero en el banco sustraído por corralito y conversión del dinero en electrónico y sin poder disponer de él a su antojo con límites diarios, una escasez de alimentos y gasolinas, y lo peor un hogar y propiedades que no valdrán nada; siendo el hogar la percepción tribal más profunda que existe en la sociedad de todos los tiempos (la choza, la cueva, la tienda, la casa, es lo más arraigado de nuestros deseos después de la comida para subsistir). El shock colectivo será bestial unido a la falta de atención sanitaria de nivel y descoordinada, y la desesperación. No dejan de ser planes de la élite para la humanidad, que les salga bien su agenda, lo veremos si sí, o si no.

Las ciudades resilientes marcadas por la Fundación Rockefeller serán las únicas granjas animales humanas que disfrutarán del suministro normalizado, el resto serán un hervidero de violencia, pillaje y muerte. “¿Qué es la resiliencia? La resiliencia es la capacidad de un sistema, entidad, comunidad o persona de soportar impactos conservando sus funciones esenciales. La resiliencia también hace referencia a la capacidad de recuperarse rápida y eficazmente de catástrofes y a la habilidad de resistir fuertes tensiones”.  Las 100 ciudades resilientes.

-Cuando llega el zénit de cualquier planteamiento social toca su caída. El fin del comunismo dio paso al crecimiento del capitalismo y el fin del ultraneoliberalismo capitalista dará paso al incipiente socialismo de la propiedad que no del bien social, porque este ya fue dado con el capitalismo liberal y agotado con el ultraneoliberalismo. Es decir que nos hemos gastado todo, fondos de pensiones incluído como mega infraestructuras realizadas desde autopistas, aeropuertos, líneas aéreas y navieras, y corredores ferroviarios. Estas infraestructuras han sido construídas antes del fin del sistema actual, porque ante el desabastecimiento pasaremos al abastecimiento ultracontrolado y ultraprotegido por el ejército. Por eso se han llevado a cabo y acometido las mayores obras en infraestructuras antes del fin del sistema actual y los mega centros de intersecciones de comunicaciones neurálgicas se han instalado al lado de cuarteles militares para custodiarlos, pues la élite judía sabe que el desabastecimiento llevará al caos y la insurgencia organizada.

Es decir que entraremos en un comunismo dónde no habrá cobertura social ya gastada, y dónde tampoco la propiedad valdrá nada. Esto es algo que nos viene de extraño al no encajar como no encajaron en la Unión Soviética que su propiedades valieran algo cuando no valían nada con la socialización. Ahora con el fin del ultraneoliberalismo basado en la especulación financiera a su vez apoyada en los bienes raíces especulados hasta cien veces por encima de su valor, cuando caiga, la propiedad no valdrá nada, sería el sueño del ácrata, pero lo que no sabe el ácrata es que con el declive del ultraneoliberalismo no habrá todos los sistemas de redistribución de cualquier cosa: EL DESABASTECIMIENTO. Millones de personas sin poder comer ni echar gasolina porque al no cobrar nadie, nadie querrá servir a los demás.

“La afirmación básica de la teoría es simple: el valor de una mercancía se puede medir objetivamente por el número promedio de horas de trabajo necesarias para producir ese producto. Si un par de zapatos por lo general tarda el doble de tiempo para producir como un par de pantalones, por ejemplo, entonces los zapatos son dos veces tan valiosos como los pantalones. A la larga, el precio competitivo de los zapatos será el doble del precio de los pantalones, sin tener en cuenta el valor de las entradas físicas.“.

La gran diferencia en este enunciado, es que los modelos de producción, no son los mismos que los modelos de productividad. Es decir, que en aquellos tiempos era producción personal, familiar o comunidades organizadas asociada a la revolución industrial. En la actualidad la productividad son cadenas impersonales de intendencia y robots, de mecanización informática y robótica que ha superado a la producción del esfuerzo personal, por una prescindible fuente del trabajo del sudor. Muchísima gente en la actualidad ya no produce nada o poco, y sus salarios provienen de cobertura social, de salarios de empresas que en un momento dado serás prescindibles e innecesarias y lo que es peor la robotización de la producción con la innecesaria mano de obra humana en la mayoría de los puestos de productividad.

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POSTDATA 17 MAYO 2017:

“Un Ex Agente de la CIA anticipa el fin de España”.

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One Comment
  1. Juan permalink

    Como siempre felicitarte por tus post, eres un crack! Eso sí, termino la mitad de las veces acojonao macho haha. Un saludo!

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